Redactora, responsable de pruebas y calidad de contenidos. Diplomada en turismo por la Universidad de Sevilla (2002), técnico en PRL y con amplia experiencia laboral en el ámbito médico estético, el odontológico y la ergonomía. Especialista en consultoría y asesoría.
Megasonex M8
Ultrasonidos en vez de vibración, y el único que funciona con pasta de dientes normal.
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Precio verificado el 8 Sep 2026 en 1 tienda · rango 30 días: 159,00€–159,00€
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Aspectos Positivos
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Ultrasonido real con pasta normal
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Sin eje de cabezal que se rompa
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Estuche y tres cabezales en la caja
Aspectos Negativos
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Cabezales caros y difíciles de encontrar
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Batería no reemplazable en casa
Índice de contenidos
Información adicional
| Tecnología de limpieza | Ultrasónica |
|---|---|
| Modos de cepillado | 3 |
| Autonomía | 21 días |
| Sensor de presión | ❌ |
| Estuche para guardarlo | ✔ |
| Bluetooth | ❌ |
Resumen
El Megasonex M8 de un vistazo
Es un cepillo ultrasónico de verdad, y eso lo saca de la comparación con el resto: no gira ni empuja, emite unas 96.000 vibraciones por segundo que trabajan sobre la placa sin frotar. Solo hay dos aparatos así en el mercado europeo, y este es el que no obliga a comprar una pasta específica de la marca.
La contrapartida no está en el aparato, está en lo que viene después: los cabezales de recambio son caros y difíciles de encontrar, y la batería no se puede cambiar en casa. Antes de comprarlo conviene mirar cuánto cuesta mantenerlo.
Nuestra valoración: 9,2
Análisis detallado
Tecnología y limpieza
El ultrasonido no se siente. Es la primera sorpresa y la que descoloca a quien viene de un rotativo: el cepillo apenas hace ruido, la mano no nota trabajo y la sensación es la de no estar cepillando nada. Trabaja igual, pero sin el reflejo de «esto está limpiando» que da la vibración fuerte de un Oral-B.
El resultado divide. En unos casos la mejoría en la encía se nota en cuestión de días y los dientes quedan más lisos que con un eléctrico convencional. En otros la sensación es de limpieza incompleta, sobre todo en las muelas del fondo y entre diente y diente, hasta el punto de tener que rematar con otro cepillo. Es la parte menos previsible del aparato.
El cabezal, y por qué importa tanto aquí
Al no haber cabezal giratorio, no hay eje que se estropee, que es la avería típica de los rotativos. A cambio, la cabeza es alargada en vez de redonda, y en la cara interior de los dientes de abajo cuesta seguir la curva.
Y aquí está el asunto que decide la compra. Los recambios son de la marca, no hay alternativa genérica, y el precio por pareja se va a lo que cuestan cuatro o cinco cabezales de Oral-B. En algunos países han llegado a desaparecer del mercado directamente, dejando el mango sin consumible. En un aparato que se cambia de cabeza cada tres meses, eso no es un detalle de mantenimiento: es la mitad del coste real.
Batería
La autonomía es larga y aguanta bien los primeros años. El problema aparece cuando se acaba: a partir del segundo año empieza a haber unidades que ya no aguantan un día, y hacia los cuatro y medio la batería se queda inservible. No es reemplazable en casa, y el servicio de sustitución del fabricante cuesta una parte importante de lo que vale un cepillo nuevo. En un aparato de este precio, eso convierte la batería en la fecha de caducidad del conjunto.
Construcción y acabado
Es lo segundo que más pesa, después de los recambios. Por lo que cuesta, el plástico del mango no transmite la sensación de aparato caro, y el conjunto se percibe por debajo de su precio. Funcionalmente no da problemas, pero el contraste entre lo que se paga y lo que se toca está ahí.
Trae estuche de transporte y tres cabezales en la caja, lo que suaviza el golpe inicial del consumible, y un indicador luminoso azul que avisa de que el ultrasonido está activo. Ese piloto se ha apagado en alguna unidad antes de los quince meses, y como el ultrasonido no se oye ni se nota, cuando el testigo falla no hay forma de saber si el aparato sigue haciendo su trabajo.
Versiones: el M8 y el otro ultrasónico
El M8 es la única referencia actual de la marca, así que aquí no hay versiones que comparar dentro de la casa. La comparación de verdad es con el emmi-dent, el otro ultrasónico del mercado, que obliga a usar su propia pasta de dientes: si esa pasta deja de gustarte o cambia de fórmula, el aparato se queda a medias. El Megasonex funciona con dentífrico normal, y esa es la razón principal para elegir este y no aquel.
El recambio depende de un solo distribuidor
Este es el riesgo que separa a una marca pequeña de una grande, y aquí se ha materializado. Se llegó a un punto en que no había cabezales a la venta en el país porque el distribuidor dejó de servirlos, y la única salida ofrecida fue enviarlos desde otro continente asumiendo el comprador los trámites de importación. En un cepillo de este precio, eso convierte el aparato en inservible.
Con un cepillo de las marcas grandes el problema no existe: el cabezal está en cualquier supermercado y hasta tiene versión genérica. Aquí el recambio es propio, caro y con una sola vía de suministro, así que la compra incluye una apuesta por que la marca siga distribuyendo dentro de unos años.
El detalle del cabezal que no se puede enjuagar por dentro
Sus cabezales no tienen más abertura que la de encaje, así que no hay forma de pasarles agua por dentro ni escurren bien después del uso. Es una diferencia real frente a los cabezales de Oral-B, que llevan un orificio en la punta y se aclaran de un chorro.
Suena a minucia hasta que se piensa en un accesorio que vive húmedo tres meses seguidos. Sumado a que el manual advierte de que el mango no es completamente estanco, es un aparato al que hay que tener más cuidado del que uno esperaría de un cepillo de dientes.
Nuestra Valoración final
Lo que va a decidir la compra no es el cepillo: los cabezales cuestan varias veces lo que los de la competencia, no tienen alternativa genérica y en algunos mercados han llegado a faltar. Súmale una batería que no se cambia en casa y un servicio de sustitución que cuesta casi un aparato nuevo, y el gasto real no termina en la caja.
Dicho eso, es el único ultrasónico que funciona con pasta normal, no tiene eje que romper y para una encía castigada la diferencia se nota pronto. Tiene sentido si te interesa la tecnología y aceptas el coste de mantenerla. Si lo que buscas es un cepillo eléctrico bueno y sin ataduras, cualquiera de los rotativos o sónicos de esta lista te va a dar menos que pensar.
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