Escrito por Sergio Robles
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Actualizado:
Este modelo ya no se vende. Lo dejamos publicado porque el análisis sigue sirviendo si lo tienes en casa o te lo encuentras de segunda mano, pero ya no se puede comprar nuevo. Hoy su sitio lo ocupa la SHEKO Batido Sustitutivo, que analizamos aparte.

FoodSpring ShakeSape 2.0

Ya no se vende: FoodSpring cerró. Era el más cuidado en composición de toda la comparativa.

Puntuación total
8,9
Aviso de salud: esbellsa es un servicio de información y comparativa de productos de consumo. Su contenido tiene carácter orientativo y no constituye consejo médico, diagnóstico ni tratamiento. Consulta a un profesional sanitario antes de tomar decisiones relacionadas con tu salud.
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Aspectos Positivos

  • Proteína de leche con certificación NZMP de vacas de pasto

  • Ni maltodextrina ni aceites vegetales en polvo en su lista

  • 24 vitaminas y minerales, con la fibra de inulina y avena

Aspectos Negativos

  • Ya no se vende: la marca cerró

  • En agua o leche fría no se disolvía bien

  • Sabor natural pero poco intenso, y sin dosificador

Información adicional

Calorías209 Kcal (dosis 30gr)
Proteínas26gr
Carbohidratos12 gr
Grasas4,5 gr
Formato900 gr
Sabores5

Resumen

El FoodSpring Shape Shake 2.0 de un vistazo

Ya no se vende. FoodSpring cerró y su listado está retirado, así que este análisis queda como referencia de lo que fue y de qué buscar si lo que se quiere es un sustitutivo con su mismo planteamiento.

Era el más cuidado de la comparativa en materia prima: leche de vacas de pasto certificada, 24 vitaminas y minerales, avena integral y linaza. Fallaba en dos cosas prácticas, disolución en frío y sabor poco intenso.

Nuestra valoración: 8,9

Análisis detallado

Qué cambió respecto al Shape Shake original

El 2.0 no fue un lavado de cara. El primero era, en la práctica, un batido para tomar entre comidas; el 2.0 se reformuló para ser un sustitutivo de comida completo, que es una categoría distinta y con requisitos propios.

Ese cambio obliga a cumplir una composición mínima: aporte de proteína, de grasas, y una cobertura de vitaminas y minerales que permita que el producto ocupe el sitio de una comida entera sin dejar huecos. De ahí salen las 24 vitaminas y minerales de su etiqueta, que no estaban en la versión anterior.

Sobres de FoodSpring Shape Shake 2.0 y el batido preparado

La leche, que era su seña de identidad

La proteína venía de leche que cumple la norma NZMP, que certifica que las vacas pastan al aire libre 328 días al año en Nueva Zelanda. Era el único de esta comparativa con esa certificación, y era su argumento de marca más sólido, porque es verificable y no una promesa vaga.

Es también el detalle que explicaba su precio, por encima de la media de la lista. Quien lo compraba, lo compraba por esto.

La composición, ingrediente a ingrediente

  • Concentrado de proteína de suero de leche, en cabeza.
  • Fibra inulina y avena integral, la parte saciante y el hidrato lento.
  • Harina de linaza, fuente de grasas.
  • Lecitina de girasol como emulsionante y goma xantana como espesante.
  • Edulcorantes: sucralosa y glucósido de esteviol.
  • Complejo multienzimático y mezcla de 24 vitaminas y minerales, más sal.

Destaca lo que no lleva: ni maltodextrina ni aceites vegetales en polvo, que son los dos ingredientes que aparecen en varios competidores de esta lista. La fibra viene de inulina y avena, no de un añadido barato.

Cómo se tomaba

FoodSpring indicaba una o dos comidas sustituidas según el objetivo, que es la pauta habitual de la categoría. Estaba disponible en cinco sabores.

Su punto flaco práctico estaba en el vaso: en agua o leche fría no se disolvía bien, y quedaba mejor con el líquido a temperatura ambiente, que es justo lo contrario de lo que apetece. Y no incluía dosificador, así que había que medir a ojo o pesar.

El sabor, con su matiz

Era natural y sin el punto químico de los muy endulzados, y eso gustaba a quien venía escaldado de otros sustitutivos. Pero tenía la otra cara: poco intenso. En un producto que se toma a diario, un sabor demasiado suave cansa por sosería igual que otro cansa por empalagoso.

Dos detalles de la etiqueta que no llevan los demás

El primero es el complejo multienzimático, poco habitual en sustitutivos. Va pensado para la digestión del propio producto, no para otra cosa, y encaja con que este fuera de los que mejor sentaban de la comparativa.

El segundo es la sal, que aparece en la lista y sorprende en un batido. Tiene explicación: un producto que sustituye una comida entera tiene que aportar también sodio, porque quitarlo del todo desequilibra la ración. Que esté declarada es buena señal, no mala.

Qué mirar ahora que no está

Si lo que se buscaba era la composición limpia, el criterio para sustituirlo es concreto y se puede aplicar a cualquier bote: proteína de leche o de suero en la primera posición, fibra procedente de inulina o avena, y ni maltodextrina ni aceites vegetales en polvo en la mitad alta de la lista.

Si lo que se buscaba era el origen certificado de la leche, eso es más difícil de encontrar: era su rasgo diferencial y, en esta categoría, poco común.

Por qué importa que fuera un sustitutivo y no un batido

La distinción entre las dos versiones no es comercial, es de categoría, y explica por qué el 2.0 costaba más. Un batido de proteínas complementa una dieta; un sustitutivo de comida ocupa el sitio de una comida entera, y para eso tiene que aportar lo que esa comida habría aportado.

De ahí las 24 vitaminas y minerales, las grasas de la linaza y hasta la sal declarada en la etiqueta. Un producto que solo llevara proteína y saciantes sería más barato de fabricar, pero dejaría huecos que se acumulan si se toma a diario durante semanas.

8,9

Nuestra valoración final

Su nota venía de la materia prima y de lo que no llevaba: proteína de leche certificada NZMP, fibra de inulina y avena, y ni maltodextrina ni aceites en polvo. Era el más cuidado de la comparativa en composición, y esa era su razón de ser.

Le faltaba resolver dos cosas del día a día, la disolución en frío y un sabor demasiado suave, y hoy le falta lo definitivo: la marca cerró y el producto no se puede comprar. El análisis queda como referencia de qué buscar en un sustituto.

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