Escrito por Sergio Robles
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Actualizado:
Este modelo ya no se vende. Lo dejamos publicado porque el análisis sigue sirviendo si lo tienes en casa o te lo encuentras de segunda mano, pero ya no se puede comprar nuevo. Hoy su sitio lo ocupa la Xiaomi Smart Band 10 Pro, que analizamos aparte.

Fitbit Charge 5

La única de esta comparativa con GPS integrado, hoy sin botón de compra y llena de reacondicionados.

Valoración global
7
Sensores y GPS
8,4
Pantalla y manejo
6,2
Aplicación y extras
6,4

Ofertas

Aspectos Positivos

  • GPS integrado, raro en una pulsera

  • Escáner de estrés por contacto

Aspectos Negativos

  • Ningún botón físico, todo por gestos

  • Parte del estrés tras una suscripción

  • Hoy sin oferta principal en Amazon

Información adicional

Autonomía7 días
Notificaciones✔
Impermeable✔
GPS✔
Pagos NFC✔
Modos deportivos20

Resumen

La Charge 5 era la pulsera seria de Fitbit, la que llevaba dentro cosas que el resto de la gama no tenía: receptor de satélite propio, escáner de actividad electrodérmica y pantalla a color en un cuerpo de quince gramos. Es también la que peor ha terminado. Su página en Amazon sigue abierta y muestra existencias, pero no tiene ningún botón de compra, solo ofertas de terceros, y la mayoría de lo que circula son unidades reacondicionadas.

La Fitbit Charge 5 de un vistazo

Era la única de esta comparativa con GPS integrado, así que registraba el recorrido de una carrera sin el móvil encima. Eso, en su día, la ponía sola en su categoría.

Pantalla AMOLED a color con cristal endurecido y tres niveles de brillo, aunque pequeña. Medía pasos, distancia, pulso, oxígeno en sangre mientras dormías y calorías, con una veintena de modos deportivos y un escáner de estrés en los laterales de la caja.

Las pegas eran de manejo y de condiciones no anunciadas. No tenía ningún botón físico, todo iba por gestos sobre una pantalla pequeña, y su sistema de pago dependía de que tu banco estuviera en la lista. Buena parte de las funciones de estrés quedaban detrás de una suscripción.

Nuestra valoración: 7,0

Análisis detallado

El GPS propio era su razón de ser

Casi ninguna pulsera de este rango lleva receptor de satélite, y esta lo tenía. Salías a correr con ella y volvías con el mapa, sin sacar el teléfono del bolsillo. Es la característica que justificaba el salto de precio frente a las Inspire, y la que hoy sigue siendo escasa: en este ranking solo la Xiaomi Smart Band 10 Pro hace lo mismo.

Fitbit Charge 5 con pantalla a color

El otro sensor diferencial era el escáner de actividad electrodérmica, unos contactos metálicos en el marco sobre los que se apoyaban los dedos para estimar el nivel de estrés. Daba una puntuación diaria y proponía sesiones de respiración guiada, aunque el grueso de esos contenidos vivía dentro de la suscripción de pago de la marca, algo que no queda claro al comprarla.

Sin botones, y eso se nota cada día

Toda la interacción iba por toques y deslizamientos sobre una pantalla de una pulgada escasa. Suena moderno y en la práctica cuesta: con las manos mojadas, con guantes o en movimiento, un botón lateral resuelve en un segundo lo que ahí requiere acertar. Y no hay salida alternativa, porque encender la pantalla, retroceder en el menú o cortar un entrenamiento pasan todos por el mismo cristal.

La otra fricción era la aplicación. Permitía responder mensajes con respuestas cortas, pero solo desde Android, y su sistema de pagos sin contacto funcionaba únicamente con determinadas entidades bancarias, cosa que había que comprobar antes de comprar y no después. Sumado a un menú que no era el más intuitivo, la puesta en marcha pedía paciencia.

Por qué no la recomendamos hoy, aunque su página siga abierta

Comprobado el 25 de agosto de 2026: la ficha carga con normalidad y anuncia unidades disponibles, y sin embargo no aparece ni el botón de añadir al carrito ni el de compra rápida. Lo que hay son ofertas de vendedores terceros. En esa misma página hemos contado casi cuarenta menciones a producto reacondicionado o renovado.

Sobre eso se apila el problema de cobertura que arrastra la marca. En los Fitbit que sí siguen vendiéndose, me consta que el mismo caso se ha repetido varias veces entre finales de 2025 y este verano: la unidad falla dentro del primer año, el fabricante registra el número de serie, llega a mostrar la garantía como válida y después deniega la cobertura porque la vendió un revendedor no autorizado. Comprar hoy una Charge 5 significa comprar exactamente por ese canal.

Qué hace su trabajo ahora

Si lo que te importaba era el GPS, la Xiaomi Smart Band 10 Pro es la que lo cubre en este ranking, y encima con un receptor compatible con cinco constelaciones y una pantalla bastante mayor. Lo que no vas a encontrar en ella es el escáner de estrés por contacto, que sigue siendo cosa de Fitbit.

Si el GPS te daba igual y lo que buscabas era una pulsera completa sin sustos, la Huawei Band 11 la vende Amazon sin intermediarios y su fabricante responde tres años por ella, que es justo lo contrario del problema descrito arriba. La Charge 6 existe, pero solo como importación de Amazon US y a un precio por encima del oficial, así que tampoco entra.

7,0

Como aparato fue de las más completas que ha tenido esta categoría, y el GPS integrado sigue siendo una rareza. Le pesaban la pantalla pequeña, la ausencia de botones y las funciones detrás de suscripción.

Lo que la saca del ranking no es el producto, es cómo se vende hoy: sin oferta principal, con el mercado lleno de reacondicionados y con un fabricante que rechaza garantías compradas por ese canal. Bajamos la nota y la dejamos como referencia.

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