Análisis de aspectos técnicos de productos y redactor de contenidos. Licenciado en Radioelectrónica por la Universidad de Cádiz y aficionado a la tecnología y a todo lo que tenga que ver con la nutrición y el deporte.
Fitbit Luxe
La pulsera que no parecía una pulsera, con acero inoxidable y cinco días de batería. Ya no se vende.
Aspectos Positivos
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Acero inoxidable y acabado cuidado
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Discreta en muñecas estrechas
Aspectos Negativos
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Cinco días de batería en una gama alta
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Sin GPS ni pagos sin contacto
Índice de contenidos
Información adicional
| Autonomía | 5 días |
|---|---|
| Notificaciones | ✔ |
| Impermeable | ✔ |
| GPS | ❌ |
| Pagos NFC | ❌ |
| Modos deportivos | 20 |
Resumen
La Luxe fue el intento de Fitbit de hacer una pulsera que se pudiera llevar a cenar: carcasa de acero inoxidable en dorado, platino o negro grafito, correas intercambiables y hasta una versión con cadena de eslabones. Por dentro era una pulsera de actividad normal, y ahí estaba el problema. Hoy ya no se vende en España, y el motivo importa si estás pensando en buscarla de segunda mano.
La Fitbit Luxe de un vistazo
Su carta era el aspecto. Perfil fino de acero inoxidable y pantalla AMOLED que se leía bien al sol, en un cuerpo pequeño que funcionaba especialmente bien en muñecas estrechas, donde la mayoría de pulseras quedan enormes.
Registraba una veintena de ejercicios, pulso, oxígeno en sangre, sueño y ciclo menstrual, y aguantaba 5 ATM, así que la piscina no era problema. Enseñaba notificaciones de llamadas, mensajes y aplicaciones, sin poder responderlas.
Las pegas eran de fondo y las heredaba de su gama. Sin GPS, sin pagos y con cinco días de batería, cuando el resto de la categoría ya andaba por encima de la semana. Se pagaba el diseño, no las prestaciones.
Nuestra valoración: 6,8
Análisis detallado
Se compraba por cómo se veía, y eso funcionaba
Es raro decirlo de una pulsera de actividad, pero aquí el argumento era estético y estaba bien resuelto. El acabado en acero le quitaba el aire de aparato deportivo, la pantalla a color con buenos negros se leía cómoda, y el conjunto era lo bastante discreto como para no cantar con manga larga. Para quien tiene la muñeca fina, era de las pocas que no se comía el antebrazo.
El registro diario cumplía sin alardes: pasos, distancia, pulso continuo, saturación de oxígeno, fases del sueño y seguimiento del ciclo menstrual, con una veintena de modos de ejercicio. En el agua aguantaba los 50 metros de presión de la certificación 5 ATM, o sea piscina y mar sin pensarlo.
Cinco días de batería en una pulsera de gama alta
Es el punto por el que se caía. Cinco días es poco para una pulsera, y era el doble de raro tratándose del modelo caro de la marca: sus propias hermanas más baratas aguantaban el doble, y las Xiaomi y Huawei de la competencia declaraban dos semanas. La explicación está en la pantalla a color y en la caja pequeña, que deja poco sitio para la batería, pero el comprador que pagaba de más terminaba cargando más a menudo.
A eso se sumaban dos ausencias que en una gama alta duelen: no llevaba receptor de satélite, así que para registrar una ruta había que salir con el móvil, y tampoco tenía chip de pago. Por eso hemos bajado la nota que teníamos publicada: un 9 no se sostiene con la mitad de autonomía y sin las dos funciones que separan a una pulsera cara de una barata.
Por qué ya no la encuentras
En Amazon España aparece agotada y sin fecha, comprobado el 25 de agosto de 2026, y Fitbit no ha sacado sucesora de esta línea: la marca se replegó a las gamas Inspire y Charge. Lo que queda circulando son unidades sueltas de terceros y reacondicionados.
Dentro del catálogo de la propia marca ocupaba un sitio incómodo: por debajo estaba la Inspire, que costaba bastante menos y duraba el doble, y por encima la Charge, que sí llevaba receptor de satélite y escáner de estrés. La Luxe pedía dinero de gama alta y no daba ninguna de esas dos cosas, así que el hueco que ocupaba era estrecho y acabó desapareciendo.
Y hay un motivo más para no perseguirla por ahí. En los Fitbit que sí siguen a la venta, la política de la marca es la misma: el fabricante deniega la garantía alegando que la unidad la vendió un revendedor no autorizado. Con un modelo descatalogado y comprado a un tercero, ese riesgo es mayor, no menor.
Qué mirar en su lugar
Si lo que buscabas era el tamaño pequeño y el aspecto cuidado, hoy ese papel lo hace la Huawei Band 11: igual de discreta, con una pantalla bastante más grande y brillante, una garantía que llega a tres años y un precio por debajo del que tenía la Luxe. Le falta el acero.
Si lo que echabas en falta en la Luxe era precisamente el GPS, entonces la que hace ese trabajo en este ranking es la Xiaomi Smart Band 10 Pro, la única con receptor de satélite propio. Ninguna de las dos lleva pagos sin contacto que funcionen aquí sin pasar por una aplicación de terceros, así que esa carencia sigue igual que entonces.
Fue una pulsera bien hecha para quien quería que no pareciera una pulsera, y ese mérito se lo mantenemos. La nota baja porque el conjunto no daba lo que pedía su precio: cinco días de batería, sin GPS y sin pagos.
Descatalogada y con el asunto de la garantía de Fitbit rondando el canal de reventa, hoy no es una compra que podamos recomendar. Su hueco lo cubren mejor las opciones vivas de este mismo ranking.
Valoraciones (1)
1 valoración en Fitbit Luxe
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Maria Jesús Suárez Gómez –
Hace un año mi fitbit luxe. La luz de pantalla dejó de funcionar.
Tiene arreglo?.
Hay alguna solución?.
Gracias
Bueno hasta que la luz de pantalla dejó de funcionar