Redactora, responsable de pruebas y calidad de contenidos. Diplomada en turismo por la Universidad de Sevilla (2002), técnico en PRL y con amplia experiencia laboral en el ámbito médico estético, el odontológico y la ergonomía. Especialista en consultoría y asesoría.
SONGMICS OBN86BK
Malla fresca y apoyabrazos abatibles por muy poco dinero, con el cabezal fijo como único límite serio si pasas de 1,70.
Ofertas
Precio verificado el 18 Sep 2026 en 1 tienda · rango 30 días: 84,99€–99,99€
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Aspectos Positivos
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Apoyabrazos abatibles y malla fresca
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Ruedas de poliuretano aptas para parqué
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Rueda y tornillos de repuesto en la caja
Aspectos Negativos
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Cabezal fijo: corto por encima de 1,70
-
Los brazos se aflojan cada temporada
-
Bascula el conjunto, no solo el respaldo
Índice de contenidos
Información adicional
| Material | Malla transpirable y plástico |
|---|---|
| Colores | Negro |
| Apoyabrazos | ✔ Plegables |
| Respaldo | Basculante |
| Cabezal | Fijo |
| Ruedas | Poliuretano |
| Peso máximo | 120Kg (recomendado 90Kg) |
| Transpirable | ✔ |
| Apta Suelo Parquet | ✔ |
Resumen
La SONGMICS OBN86BK de un vistazo
Dentro de las opciones asequibles, si buscas una silla para echar horas trabajando o estudiando, la SONGMICS OBN86BK es de las mejor resueltas que hemos tenido en casa.
El respaldo sujeta bien la zona lumbar y la malla de poliéster ventila de verdad, algo que se agradece cuando aprieta el calor. La base es de acero y las ruedas de poliuretano no rayan el parqué.
Sus dos límites son de nacimiento: el reposacabezas no se regula, así que por encima de 1,75 estorba más que ayuda, y no es reclinable, bascula el conjunto entero sin quedarse fijo en ningún ángulo.
Nuestra valoración: 8,6
Análisis detallado
La OBN86BK lleva desde 2018 entre las sillas de oficina más vendidas de su franja, y esa longevidad no es casualidad: por lo que cuesta trae cosas que a esos precios se suelen recortar, como la base de acero, las ruedas de poliuretano y unos apoyabrazos que se abaten. Estuvo en nuestro puesto de trabajo y estas son las medidas y las pegas que salieron.
Montaje: trece kilos y media hora larga
El montaje es de los sencillos, con las instrucciones claras, la llave allen incluida y, un detalle que se agradece, tornillos y una rueda de repuesto en la caja. Lo que no dice la ficha del fabricante es que pesa más de 13 kg, así que manejar el conjunto mientras encajas las piezas cuesta un poco. Ese peso es también lo que le da la estabilidad que se nota luego.
Media hora larga y está lista. Para apretar los últimos tornillos va mucho mejor un destornillador con punta intercambiable que la llave que viene, que se clava en los dedos justo cuando hay que hacer fuerza.
Base y ruedas
Es uno de sus puntos fuertes, también en sentido literal. La base está fabricada en acero y tiene cinco apoyos, con ruedas recubiertas de poliuretano que se deslizan sin ruido sobre cualquier superficie.
Es el detalle que más se agradece con suelos de madera, parqué o vinilo: no hay que ir con cuidado al desplazarse porque no rayan. En esta franja de precio lo habitual son ruedas de plástico duro, que valen para moqueta y poco más.
El respaldo y su tapicería
La tapicería es un tejido de poliéster muy resistente, y en la foto se ven bajo la mano los agujeritos que dejan pasar el aire. La piel sintética tiene un tacto más suave, pero se calienta bastante más: al cabo de unas horas, esta malla se agradece.
El respaldo mide 71 cm de alto y 47,5 cm de ancho en su parte más generosa, e incorpora un refuerzo lumbar integrado en la propia estructura. El tacto es algo áspero al pasar la mano, aunque con ropa normal no se nota.
El asiento: 50 x 51 cm y siete centímetros de espuma
El asiento es amplio, 50 x 51 cm, con espuma de alta densidad de 7 cm de grosor, que está dentro de la media. Al presionarlo con la mano se nota firme y recupera bien la forma.
Con el uso prolongado y con pesos altos sí se aplana un poco, y ese es el motivo por el que no la recomendamos por encima de los 90 kg pese a que declare 120. Para jornadas de ocho horas seguidas y cuerpos pesados, un cojín encima deja de ser opcional.
Los reposabrazos abatibles, lo mejor de la silla
Tienen una superficie acolchada amplia, cómoda en cualquier postura de trabajo y sobre todo leyendo. Y son abatibles: giran hasta quedarse en vertical, así que la silla entra entera bajo el escritorio y deja de ocupar sitio cuando no se usa.
Esa es la función que muchas sillas de este precio no tienen y por la que mucha gente acaba eligiendo esta. Lo que no hacen es subir, bajar ni moverse hacia dentro o hacia fuera: la altura a la que están es la que hay.
El reposacabezas no se regula, y ahí está su límite
Aunque el respaldo es de malla, la parte del reposacabezas recupera el acolchado con un relleno de esponja con cierto volumen. No es una pieza aparte, es la terminación del propio respaldo.
Como concepto funciona y protege bien el cuello al recostarse. El problema es que ese marco es fijo, así que su utilidad depende por completo de la estatura de quien se sienta. Por debajo de 1,70 cae donde debe; a partir de 1,75 empieza a quedarse entre las cervicales y la mitad de la cabeza, y ahí estorba más de lo que ayuda. Es el dato que más condiciona esta compra y el que no aparece en ninguna descripción.
Qué se ajusta y qué no
Al ser un modelo de gama media-baja, no tiene las prestaciones de una silla de oficina cara. Estas son sus partes fijas:
- El reposacabezas no se regula en altura.
- Los reposabrazos no admiten ajuste interior-exterior, atrás-adelante ni rotación.
- La altura del respaldo y del soporte lumbar es fija, sin cambio de posición ni de tensión.
- No lleva mecanismo sincrónico, así que la relación entre el ángulo del asiento y el del respaldo es siempre la misma.
Parecen muchas limitaciones para algo que se vende como ergonómico, y sin embargo la silla resuelve la postura por otras vías:
- El asiento gira 360º y sube hasta 10 cm con un pistón de gas de clase 4, el estándar de las sillas de oficina decentes. La distancia entre el asiento y el suelo va de 45 a 55 cm, que es un rango generoso.
- Una palanca lateral libera la inclinación, en torno a 20º. Es un ajuste en bloque: el asiento y el respaldo se van hacia atrás a la vez y no se quedan fijos en ninguna posición.
- El balanceo se regula en tensión con la rótula de debajo del asiento, así que responde con más o menos dureza al empuje del cuerpo.
Merece la pena tener clara esa diferencia antes de comprar: esta silla no reclina, bascula. Para trabajar sentado recto y descomprimir la espalda cada rato va bien; para echarse hacia atrás y quedarse ahí viendo una serie, no es la silla.
Cómo envejece: brazos, pistón y el cascabeleo de las ruedas
Con miles de unidades vendidas desde 2018 hay recorrido suficiente para saber por dónde se resiente, y son tres puntos muy concretos.
Los soportes laterales de los apoyabrazos son de plástico, aunque el acabado imite el aluminio, y aguantan toda la torsión del respaldo. No suelen romperse, pero se aflojan: en unidades con años de uso diario toca desmontar el respaldo y reapretarlos una o dos veces al año. Es mantenimiento asumible, no una avería, pero hay que contarlo.
El pistón de gas es la pieza más floja del conjunto. En una parte de las unidades el asiento empieza a bajarse solo desde el principio. La buena noticia es que la silla usa medidas estándar: el pistón, la base de estrella y las ruedas se compran sueltos por unos veinte euros y encajan sin adaptar nada.
Y un ruido que despista: las patas son metálicas y huecas, y el eje de cada rueda queda con algo de holgura dentro. Al rodar, ese juego resuena por las cinco patas y produce un cascabeleo metálico que de noche se oye mucho. No es un defecto de la unidad, es cómo está montado el conjunto.
OBN86BK, OBN51BK y OBG65BK: cuál es cuál
SONGMICS vende a la vez varias sillas de aspecto casi idéntico con referencias distintas, y merece saber cuál estás mirando, porque no son la misma máquina.
La OBN86BK es esta: malla, reposacabezas integrado en el respaldo y apoyabrazos abatibles. La OBN51BK es la hermana con el reposacabezas como pieza independiente, regulable en altura e incluso extraíble, que resuelve justo el límite del que hablábamos arriba. Y la SONGMICS OBG65BK es otra cosa: polipiel acolchada en vez de malla, bastante más grande y pensada para cuerpos de 1,80 para arriba, a cambio de perder ventilación en verano.
Si el cabezal fijo es lo que te frena y prefieres seguir en malla, dentro de esta misma comparativa la Durrafy D01 lo lleva regulable y desmontable por poco más, aunque su apoyo lumbar es mucho más discreto que el de esta.
A quién le encaja
Encaja muy bien si mides menos de 1,72, pesas menos de 90 kg y quieres una silla fresca para teletrabajar o estudiar en casa sin gastar mucho. En ese perfil es difícil encontrar algo mejor por lo que cuesta.
No encaja si mides 1,80, si buscas reclinarte de verdad o si necesitas afinar la altura de los brazos y del apoyo lumbar. Para eso hay que subir de gama y pagar el doble o el triple.
Nuestra Valoración final
Por lo que cuesta, que es la mitad de lo que piden muchas mallas con una ficha parecida, la OBN86BK ofrece una silla sólida, fresca y bien rematada, con base de acero, ruedas que respetan el parqué y unos apoyabrazos abatibles que resuelven el problema del espacio.
Sus límites están claros y son los mismos desde el primer día: el reposacabezas no se regula, así que por encima de 1,75 estorba, y no reclina, solo bascula en bloque. Con los años se aflojan los brazos y el pistón es la pieza a vigilar, aunque al ser de medidas estándar se cambia por poco dinero.
Como silla para trabajar y estudiar en casa nos parece una de las compras más sensatas de la categoría. Para uso intensivo de oficina, ocho horas diarias todos los días, se queda un escalón por debajo.
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