Redactora, responsable de pruebas y calidad de contenidos. Diplomada en turismo por la Universidad de Sevilla (2002), técnico en PRL y con amplia experiencia laboral en el ámbito médico estético, el odontológico y la ergonomía. Especialista en consultoría y asesoría.
GHD Unplugged
Si viajas ligera y solo necesitas repasar flequillo o puntas, te cabe en el bolso y te peinas sin buscar enchufe.
Ofertas
Precio verificado el 6 Sep 2026 en 1 tienda · rango 30 días: 187,67€–249,00€
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Aspectos Positivos
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Sin cable y cabe en el bolso
-
Ondas más definidas que con placa larga
Aspectos Negativos
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Veinte minutos de uso y dos horas de carga
-
Se queda corta en melena larga
Índice de contenidos
Información adicional
| Temperatura | 185ºC |
|---|---|
| Niveles de potencia | 1 |
| Material placas | Cerámica |
| Placas flotantes | 2 |
| Peso | 300gr. |
| Apagado automático | ✔ |
| Calentamiento | 45seg. |
| Iónica/anti-encrespamiento | ❌ |
| Tamaño placas | 8 x 2,25cm |
| Cable | Sin cable |
| Accesorios | Cable USB + funda térmica |
| Tiempo de carga | 2h |
| Autonomía | 20min |
Resumen
La GHD Unplugged es la única del ranking que funciona sin cable, y ahí está a la vez su gracia y su límite: te peinas donde te pille, pero con el reloj corriendo. Si la buscas como la GHD de siempre en versión de bolso, hay un par de cosas que conviene saber antes de soltar 284 €.
La GHD Unplugged de un vistazo
Pesa 300 g, cabe en un neceser y se carga por USB-C, así que como plancha de maleta de cabina cumple de sobra. El freno es lo que dura: 20 minutos de uso continuo tras una carga completa de 2 horas, y no se puede usar mientras está enchufada. El indicador de cinco barras baja más rápido de lo que esperas, porque el propio calentamiento ya se lleva parte de la carga.
Mantiene los 185 ºC fijos de la marca con tecnología dual zone, un sensor por placa, y no lleva regulador de temperatura. Las placas son de cerámica y miden 8 x 2,25 cm, una superficie que va bien para repasar y se queda corta con melena. Es una GHD de viaje más que una GHD de diario, y a este precio hay que tenerlo claro antes de pagar.
Nuestra valoración: 6,5
Análisis detallado
Los 20 minutos de batería mandan sobre todo lo demás
Dentro lleva una batería de litio de algo más de 3.000 mAh que aguanta encendida entre 21 y 25 minutos. Sobre el papel suena razonable, en la práctica se gasta antes de lo que sugiere la cifra porque el calentamiento consume ya una parte. El dato que mejor lo retrata: un repaso mínimo en pelo corto y fino puede tumbar tres de las cinco barras del indicador. Que salgan dos peinados de una misma carga depende por completo de la melena que tengas, no lo des por hecho al comprarla.
Cuando se está quedando seca avisa antes de morir: pita, el interruptor parpadea y alrededor de un minuto después se apaga sola. Ese margen da para cerrar el mechón que tengas entre las manos, no para terminar el peinado, así que empieza siempre por la zona que más se ve.
Recargarla lleva 2 horas con el transformador que viene en la caja, y más si tiras de un cargador USB-C flojo. Además no funciona mientras carga, que es la pega gorda en viaje: si te quedas a medias, no hay plan B inmediato.
Una power bank en el neceser cambia bastante las cosas, porque el USB-C te deja recargarla en cualquier puerto que tengas a mano sin salir a buscar un enchufe libre.
Calienta en 45 segundos, pero el aviso llega antes que el calor
GHD anuncia 45 segundos de calentamiento, y el aviso de lista salta incluso antes, sobre los 30, con la temperatura todavía subiendo hasta cerca del minuto. Si arrancas al primer pitido, las primeras pasadas alisan a medias y acabas repitiendo, justo lo que no te sobra con esta autonomía. Espera esos segundos de más y ganas batería, no la pierdes.
La temperatura es la fija de la casa, 185 ºC, con dual zone para que no haya picos ni zonas frías en la placa. Lo que no hay es regulador, o sea que no puedes bajar de 185 ºC. Con pelo grueso y encrespado eso juega a favor: deja liso hasta un pelo muy duro de los que se resisten a otras planchas. Con pelo fino o castigado es un riesgo, porque la única manera de dosificar el calor es pasar rápido y una sola vez por mechón.
Placas de 8 x 2,25 cm: repasan muy bien, no hacen una melena
La cerámica desliza suave, no da tirones y saca el brillo que se le presupone a la marca. El asunto es la superficie de contacto, más pequeña que la de una GHD de cable, seguramente para que las resistencias consuman menos y la batería aguante algo más. La consecuencia la notas en el número de pasadas: cada mechón te pide más idas y venidas.
Con una melena ondulada por el hombro cunde para alisarla entera, e incluso para un segundo alisado con la misma carga. Con pelo largo, grueso o muy rizado la cuenta no sale: te quedas a mitad y con media cabeza planchada. Y si vienes de una GHD de placa grande, no esperes el mismo acabado en un rizo cerrado, aquí el resultado es de repaso, no de alisado profundo.
En la mano pesa poco y resbala un poco
Sus 300 g la ponen entre las más ligeras que puedes llevar encima, y al ser más corta que una plancha normal se maneja con soltura cerca de la raíz. El mango engorda donde va alojada la batería, así que se agarra distinto a lo que estás acostumbrada, y el acabado pulido es liso y resbala algo en la mano. Es cuestión de coger el punto, no un defecto de fabricación.
Trae suspensión automática y se apaga sola a los 3 minutos de inactividad, y en la práctica salta antes, sobre el minuto y cuarto. En un aparato con esta autonomía se agradece: si te llaman a la puerta a media melena, no vuelves para encontrarte la batería a cero. Durante la carga el cuerpo se templa hasta unos 40 ºC, que es normal y no significa que esté fallando.
La funda térmica es de lo mejor del pack
El neceser resistente al calor con cremallera es de los accesorios que de verdad usas: puedes guardarla nada más terminar sin esperar a que enfríe y sin quemar nada dentro del bolso. Ocupa poquísimo, parece una bolsita de maquillaje y es la pieza que justifica el discurso de plancha de viaje mejor que la propia batería.
Fuera de esa funda y del cable de carga la caja no trae mucho más, así que el neceser sostiene él solo todo el argumento de viaje. Y encaja con cómo la vas a usar: terminas el repaso, la metes dentro todavía caliente y sales por la puerta, sin el rato muerto de esperar a que se enfríe encima del lavabo.
Fiabilidad: lo que más pesa a este precio
El fallo que asusta llega de golpe: la plancha se calienta entera, placas y cuerpo, suelta un olor intenso a plástico quemado a un par de pasadas y se apaga para no volver a encender ni a cargar nunca más. El otro es más sordo: batería que da 10 o 15 minutos en lugar de 20 aunque la dejes cargando toda la noche. Ninguno de los dos es el comportamiento normal, los dos son motivo de cambio.
Con 284 € por medio, ponla a prueba la primera semana: carga completa, cronómetro y comprobar que pasa de los 20 minutos. Si no llega, es defecto de fábrica y toca reclamar en lugar de resignarse a media autonomía durante años.
A favor y en contra
- A favor: 300 g y tamaño de neceser, carga por USB-C desde cualquier puerto, funda térmica que permite guardarla caliente, deslizamiento y brillo de cerámica GHD, aviso sonoro antes de agotarse y apagado automático rápido.
- En contra: poco más de 20 minutos de autonomía, 2 horas de recarga, no se puede usar enchufada, placas pequeñas que obligan a más pasadas, temperatura única de 185 ºC sin regulador, mango más ancho que resbala y un precio de plancha de gama alta.
Para ti sí, para ti no
Te encaja si tienes el pelo corto, fino o ya bastante liso y lo que necesitas es repasar flequillo, puntas o el frontal antes de salir. También si trabajas fuera de casa retocando peinados, en un rodaje o una sesión de fotos, donde el valor está en no depender de un enchufe. Y como segunda plancha de viaje, con otra de cable esperándote en casa, tiene todo el sentido.
Descártala si tu melena es larga, gruesa o muy rizada, porque no vas a terminar con una carga y acabarás peinando a trozos. Tampoco la elijas si buscas tu plancha principal, si necesitas regular la temperatura por tener el pelo fino y castigado, o si esperas el alisado de una GHD de cable: ni las placas ni el tiempo dan para eso.
Con transformador o solo con el cable: qué caja te llega
No todos los packs traen lo mismo. El completo incluye funda térmica, cable USB-C y transformador de 5 V y 3 A. Otros se quedan en la plancha, la funda y el cable, dando por hecho que ya tienes un cargador en casa. La diferencia no es cosmética: con un cargador de menos intensidad la recarga se estira por encima de las 2 horas, y aquí cada minuto de carga se traduce en minutos de peinado. Mira que el pack liste el transformador, y si te llega sin él, enchúfala a uno de 5 V y 3 A en lugar del primer adaptador que pilles.
Nuestra Valoración final
Al ser tan corta llega a la raíz mucho mejor que otros modelos, y las ondas salen más definidas que con una GHD de placa larga, así que como plancha de retoque hace un trabajo fino. La libertad de moverte sin cable se nota de verdad, aunque el mango ancho te pida unos días de adaptación.
El 6,5 sale de restar: la autonomía de 20 minutos, las 2 horas de recarga sin poder usarla y el riesgo de fallo temprano pesan mucho en una plancha de 284 €. Si tienes el pelo corto o liso y la quieres para repasar antes de salir, es una compra que disfrutarás. Si tu melena es larga, gástate ese dinero en una de cable y quédate con las ganas de la comodidad inalámbrica.
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