Redactora, responsable de pruebas y calidad de contenidos. Diplomada en turismo por la Universidad de Sevilla (2002), técnico en PRL y con amplia experiencia laboral en el ámbito médico estético, el odontológico y la ergonomía. Especialista en consultoría y asesoría.
Rowenta for Elite Touch Up & Go SF1312
Cabe en la palma de la mano y va a batería: rescatas el flequillo donde estés, sin buscar un enchufe.
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Ofertas
Ventajas
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Placas cerámicas basculantes
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Forma redondeada para alisar, ondular o rizar
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Sensores para mantener temperatura constante
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Acabados y materiales de buena calidad
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Apagado automático
Inconvenientes
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2 temperaturas
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Tarda 2-3 minutos en calentar
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Solo para retoques o viajes
Índice de contenidos
Información adicional
| Temperatura | 160-200ºC |
|---|---|
| Niveles de potencia | 2 |
| Material placas | Cerámica |
| Placas flotantes | Ninguna |
| Peso | 166gr. |
| Apagado automático | ✔ |
| Calentamiento | 2-3min |
| Iónica/anti-encrespamiento | ❌ |
| Tamaño placas | 6,5 x 1,5cm |
| Cable | Sin cable |
| Accesorios | Cable USB + funda térmica |
| Autonomía | 25min |
| Tiempo de carga | 3h |
Resumen
Quieres una plancha que quepa en el bolso y funcione sin buscar enchufe. La Rowenta for Elite Touch Up & Go SF1312F0 está construida entera alrededor de esa idea: batería, 166 gramos y una tapa para guardarla aún templada. El resto de su ficha va detrás de eso, para bien y para mal.
La Rowenta SF1312F0 de un vistazo
Te miras al espejo, ves un mechón que va a su aire, sacas la mini plancha del bolso y en un minuto ese mechón ha vuelto a su sitio. Ese es el escenario para el que existe esta Rowenta. Fuera de ese escenario se queda corta.
Placas de cerámica de 6,5 x 1,5 cm, dos ajustes fijos de 160 y 200 ºC y 25 minutos de autonomía por carga. Se carga por USB con un cable como el del móvil, así que la enchufas en cualquier parte, hasta en el portátil, y ella misma puede devolverle carga al teléfono si te pilla en las últimas.
El pero es gordo y conviene saberlo antes de pagar: tarda 3 horas en cargar, tarda otros 3 minutos en calentar cada vez que la enciendes, y guardada en el bolso se va descargando sola. La dejas cargada hoy y mañana puede estar vacía.
Nuestra valoración: 8,5
Análisis detallado
Del tamaño de la palma de la mano, y ahí está toda la gracia
Es más pequeña de lo que parece en foto: entra en la palma de la mano cerrada y se queda en 166 gramos. La tapa protectora que trae encaja sobre las placas y permite guardarla templada sin esperar a que se enfríe del todo, que es justo lo que necesitas cuando te retocas el flequillo dentro del coche y tienes que salir corriendo.
Un matiz que cambia la compra: pequeña sí, plana no. Tiene cuerpo, y si tu bolso de diario ya va lleno, notarás que ocupa más que otras mini planchas de barrita fina. Cabe, pero no desaparece.
La batería se vacía sola en el cajón
Este es el punto que decide si esta plancha te sirve o te va a amargar. No es solo que la autonomía sea corta, es que se descarga sola estando guardada. Cargas las 3 horas completas, la metes en el bolso, y al día siguiente el piloto te avisa de que está en reservas o directamente muerta. El resultado práctico es que hay que cargarla justo antes de salir, no la víspera, y planificarlo con tres horas de margen.
Eso choca de frente con el motivo por el que la compras. Si acabas encadenada al cable cada mañana, lo de «sin cable» pierde media gracia. Con la carga completa das para dos usos cortos, y de vuelta al enchufe otras 3 horas. La luz roja parpadea mientras carga y deja de parpadear cuando termina, así que ese es el único indicador fiable: no des por buena la carga por reloj, míralo.
Y hay un detalle que no aparece en la caja: los 3 minutos que tarda en calentar salen de esa misma batería. Cada encendido se come un pellizco de los 25 minutos antes de que la plancha haya tocado un solo pelo.
Dos temperaturas fijas, y los 200 ºC no son los de tu plancha de casa
Tiene dos posiciones, 160 y 200 ºC, sin nada intermedio. Se agradece que haya un ajuste bajo para pelo fino o frágil, pero la cifra alta engaña: no calienta como una plancha con cable que marque lo mismo. Va a batería, y eso se nota en que necesitas más pasadas por el mismo mechón para dejarlo liso, y en que ese liso aguanta menos horas.
La forma de sacarle partido es trabajar mechones pequeños, casi finos, y no pretender abarcar en una pasada lo que abarcaría una plancha grande. Si coges un mechón grueso, la plancha no lo domina y te quedas con la sensación de haber perdido batería para nada. Enciéndela mientras te maquillas o mientras esperas, y llegas al pelo con la temperatura ya hecha en vez de gastar autonomía esperando.
Con qué pelo funciona y con cuál se rinde
Las placas de cerámica de 6,5 x 1,5 cm deslizan bien, sin tirones ni enganchones, que en una plancha de este tamaño no es poco. Con flequillo liso o poco rizado, con melena corta, con pelo fino y con ondas puntuales cumple lo que promete: recuperas la forma en un par de minutos y sigues con tu día. Donde más se agradece es el día de lluvia, cuando llegas a la oficina con el pelo bufado y en dos minutos vuelve a estar en su sitio, que es algo que la plancha grande, en casa y enchufada, no puede hacer por ti.
Con pelo grueso, muy abundante o rizado de verdad, no. Le falta temperatura real y le falta superficie de placa, y acabas repasando el mismo mechón sin que el resultado se fije. Con flequillo rizado ni siquiera el retoque se sostiene. Tampoco lleva ionización, así que si tu pelo se electriza con facilidad, sales con estática y con el encrespamiento medio vuelto. Que la cerámica no maltrate el cabello no significa que lo domine.
Apagado a los 15 minutos y carga USB: lo que sí está bien resuelto
Se apaga sola a los 15 minutos, antes de agotar la autonomía. Suena a limitación y en realidad te salva dos veces: evita que se quede encendida dentro del bolso y evita llegar al momento de usarla con la batería vaciada por un olvido. El manejo es de un solo botón deslizable y un indicador luminoso de batería, sin menús ni bloqueos que descifrar.
El cargador USB es la otra decisión acertada. No dependes de un cable propietario, vale cualquiera de móvil, y en el sentido contrario la plancha puede ceder carga al teléfono si te quedas tirada una noche fuera. Es el extra que más se nota en el día a día.
Lo mejor y lo peor
- A favor: cabe en cualquier bolso y pesa 166 gramos; funciona sin enchufe; carga por USB estándar y hace de batería externa para el móvil; las placas de cerámica deslizan sin tirones; tapa protectora para guardarla templada; apagado automático; manejo de un botón.
- En contra: se descarga sola guardada, así que hay que cargarla el mismo día; 3 horas de carga para 25 minutos de uso; 3 minutos de calentamiento que consumen batería; los 200 ºC se quedan cortos frente a una plancha con cable; solo dos temperaturas; sin ionización, con estática en pelo propenso; casi 88 euros por un aparato de retoque.
A quién le va a encajar
Dile que sí si te mueves todo el día fuera de casa, en moto, en coche o de viaje, y lo que necesitas es rescatar el flequillo o dos mechones antes de entrar a un sitio. También si tienes melena corta o fina y quieres marcar una onda puntual sin sacar la plancha grande. Y si eres de las que se organiza, porque esta plancha exige que la enchufes la mañana que vas a usarla.
Dile que no si tu idea es alisarte la melena entera, si tienes mucho pelo, pelo grueso o rizo cerrado, o si quieres una única plancha para todo. Tampoco la compres si te fastidia depender de recargas: por menos dinero tienes planchas de viaje con cable que calientan más y no te dejan tirada. Y si buscas una mini que desaparezca en un bolso pequeño, mídela antes, porque esta tiene cuerpo.
SF1312 o SF1312F0, qué cambia de una a otra
Verás el mismo aparato anunciado como Rowenta SF1312 y como Rowenta SF1312F0 según la tienda. Es la misma plancha, el sufijo es solo la referencia comercial completa, así que no estás eligiendo entre dos modelos ni pagando por una versión mejor.
Lo que sí tienes que mirar en el anuncio es el contenido de la caja. Lo que de verdad importa son dos cosas: el cable USB, porque sin él la plancha no es nada, y la tapa protectora de las placas, que es la que te deja guardarla templada y salir corriendo. Entre los accesorios figura además una funda térmica para la maleta; está bien si viene, pero no pagues un sobreprecio por ella, porque con la tapa puesta ocupa menos en el bolso y te resuelve lo mismo.
Nuestra Valoración final
La nota se la lleva el concepto y la ejecución del formato: es diminuta, pesa nada, se maneja con un botón, desliza bien y va contigo a donde vayas sin depender de enchufes. Como herramienta de retoque puntual, cumple exactamente lo que dice.
Ahora la parte incómoda. La batería es su talón de Aquiles por partida doble: 25 minutos de uso tras 3 horas de carga, y una descarga en reposo que obliga a enchufarla el mismo día que la vas a necesitar. A eso súmale que los 200 ºC no alcanzan lo de una plancha con cable y que pide más pasadas. Si tu pelo es grueso o rizado, esta no es tu plancha.
Por 87,89 euros estás pagando portabilidad, no potencia. Si ese es el problema que quieres resolver, resolverlo aquí tiene sentido; si esperas que sustituya a la plancha de casa, te vas a llevar un disgusto.
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