Redactora, responsable de pruebas y calidad de contenidos. Diplomada en turismo por la Universidad de Sevilla (2002), técnico en PRL y con amplia experiencia laboral en el ámbito médico estético, el odontológico y la ergonomía. Especialista en consultoría y asesoría.
BEURER PO 60 BT
La app te pide la agenda, el registro de llamadas y leer los mensajes, y puedes usarlo sin instalarla.
Ofertas
Precio verificado el 24 Ago 2026 en 1 tienda · rango 30 días: 59,41€–69,90€
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Ventajas
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Es el único de la lista que registra y exporta las medidas, con memoria y aplicación
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Pantalla que gira sola para leerse con el dedo puesto
Inconvenientes
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Su aplicación pide permisos de agenda, llamadas y mensajes que no necesita para medir
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Es el más caro de la comparativa con diferencia
Índice de contenidos
Información adicional
| Apagado automático | ✔ |
|---|---|
| Apto para niños | ❌ |
| Alarma | ❌ |
| Bluetooth | ✔ |
| Tamaño | 5,8×3,0×3,3 cm |
| Peso | 49gr |
| Pilas | 2 AAA |
| Accesorios | Funda para guardarlo , pilas, cordón para colgarlo y manual. |
Resumen
El Oxímetro de dedo Beurer PO 60 BT de un vistazo
Mi recomendación si buscas un pulsioxímetro fiable, con Bluetooth y el respaldo de una marca de referencia en aparatos de salud.
Beurer es una de las marcas más reconocidas y con mejor reputación en tecnología sanitaria de casa, y el PO 60 BT es uno de los pulsioxímetros más vendidos del mercado para medir la saturación de oxígeno en sangre y las pulsaciones. Como aparato de seguimiento hace bien su trabajo: repite bien y las lecturas se mantienen estables toma tras toma.
Transfiere los datos por Bluetooth a la app Health Manager, que se instala en Android e iOS (a partir de iOS 10.0, Android 5.0 y Bluetooth 4.0). Y tiene apagado automático tras 10 segundos de inactividad, así que no gastas pila si te olvidas de apagarlo.
Nuestra valoración: 9.7
Análisis detallado
Lo primero que me gustó fue su diseño compacto: es fácil de transportar porque cabe en cualquier lado, en el bolsillo o en el botiquín de casa. Se coloca en el dedo, aprietas un botón y en pocos segundos tienes la lectura.
Precisión: su punto fuerte
En cuanto a la precisión de las mediciones, cumple bien, aunque en alguna ocasión he tenido que repetir la toma para confirmar el resultado. Repite valores consistentes toma tras toma, que es la mejor señal de que puedes fiarte de la cifra que te da. Eso sí, no es infalible: con el dedo frío o si te mueves, la lectura puede saltar cinco puntos entre tomas seguidas (a mí me ha pasado de un 93 a un 98 %), y en saturación de oxígeno esos cinco puntos son justo la horquilla que separa un valor que consultas con el médico de uno completamente normal. Por eso la toma buena se hace con la mano quieta y templada, y si el número te extraña, se repite antes de darlo por bueno.
El propio manual lo encuadra y conviene tenerlo presente al comprarlo: es un aparato de seguimiento, no de diagnóstico. Su trabajo es enseñarte cómo evoluciona tu saturación de un día a otro; qué significa ese número y qué hacer con él lo decide tu médico.
Pantalla OLED giratoria
La pantalla OLED gira automáticamente, de modo que se lee bien la lleves como la lleves, y con buen contraste tanto de día como con poca luz. El oxígeno y el ritmo cardíaco se leen de un golpe de vista.
El único apunte que le pondría a la pantalla es el tamaño: es correcta, pero si vienes de un modelo con display grande la notarás algo justa.
App Health Manager y Bluetooth
Me parece un acierto la conectividad Bluetooth y la integración con la app Health Manager: sincronizar las mediciones con el móvil permite llevar un registro continuo, y lo bueno es que no necesitas tener la app abierta ni el aparato conectado en cada toma. Va guardando las lecturas en su memoria interna (hasta 100 mediciones) y, cuando quieres pasarlas, mantienes pulsado el botón y hace la sincronización. También vuelca los datos a Salud de iOS y funciona con Windows.
Lo que no me gusta nada es la lista de permisos que pide la app para el móvil: agenda de contactos, registro de llamadas y lectura de mensajes, cosas que un medidor de oxígeno no tiene por qué tocar. La conexión, además, a veces va lenta o se muestra inestable. Truco: si eso te echa para atrás, puedes usar el aparato sin instalar nada, porque las tomas se guardan solas en la memoria.
Toma suelta o seguimiento: para qué lo acabas usando
Hay dos maneras de usar esto y solo una justifica lo que cuesta. Si lo compras para el botiquín, para salir de dudas cuando alguien de casa está con tos o le cuesta respirar, vas a medir tres veces en todo el invierno: lo enciendes, lees el número, lo apagas. En ese uso el Bluetooth no te da nada que no te dé un pulsioxímetro de la mitad de precio, y ni siquiera vas a llegar a instalar la app.
La otra manera es el seguimiento, y para eso está pensado este modelo. A tres tomas al día, las 100 mediciones de memoria te cubren un mes largo antes de que tengas que volcarlas, y el volcado no lo haces toma a toma: mides durante semanas con el móvil apagado o en otra habitación y sincronizas el día antes de ir a la consulta. Si vas a hacer eso, el sobreprecio se paga solo. Si no, estás pagando una función que no vas a encender nunca.
Nuestra Valoración final
Si no quieres complicarte y no te importa pagar algo más, el Beurer es una apuesta segura: bien pensado, testado clínicamente, pequeño y con Bluetooth. Para uso doméstico y para salir de dudas rápido cuando alguien de casa no se encuentra bien, cumple de sobra.
Un par de avisos de los que solo pillas al abrir la caja: llega sin pilas (necesita dos) y sin instrucciones en español, así que ten unas pilas a mano si quieres estrenarlo el mismo día. Y aunque el acabado hace su función, se siente más ligero de lo que esperas de un alemán a este precio, que está por encima de la media de la categoría. Lo pagas por la marca y por el Bluetooth, no porque mida mejor que otros más baratos.
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