Redactora, responsable de pruebas y calidad de contenidos. Diplomada en turismo por la Universidad de Sevilla (2002), técnico en PRL y con amplia experiencia laboral en el ámbito médico estético, el odontológico y la ergonomía. Especialista en consultoría y asesoría.
Remington Proluxe S9100
Nueve niveles desde 150 ºC para alisar el pelo fino o castigado sin pasarte de calor.
Ofertas
Precio verificado el 6 Sep 2026 en 1 tienda · rango 30 días: 45,46€–61,32€
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Aspectos Positivos
-
Nueve niveles desde 150 grados
-
Recuerda a qué temperatura te planchas
-
Trae neceser térmico
Aspectos Negativos
-
La carcasa quema por encima de 190
-
Plásticos que no invitan a un uso intensivo
Índice de contenidos
Información adicional
| Temperatura | 150-230ºC |
|---|---|
| Niveles de potencia | 9 |
| Material placas | Cerámica |
| Placas flotantes | 2 |
| Peso | 380gr. |
| Apagado automático | ✔ |
| Calentamiento | 15seg. |
| Iónica/anti-encrespamiento | ❌ |
| Tamaño placas | 11 x 2,5cm |
| Cable | 3m |
| Accesorios | Neceser térmico |
Resumen
La Proluxe S9100 es la plancha con la que sales de la de supermercado sin acercarte al precio de una de peluquería: cerámica flotante, nueve temperaturas, memoria y neceser incluido por poco más de 50 euros. Te cuento qué hace bien de verdad y qué tienes que mirar con lupa antes de pagarla.
La Remington Proluxe S9100 de un vistazo
Alisa de una pasada y no da tirones, con placas flotantes de 11 x 2,5 cm que te ahorran recorridos si tienes melena larga. Sus 9 niveles de 150 a 230 ºC cubren desde el pelo fino y castigado hasta el rizo cerrado, y está lista en 15 segundos.
Lo que me frena son los materiales: una cerámica que parece recubrimiento y un plástico que en la zona de calor no siempre aguanta. Para una o dos sesiones por semana va sobrada; para plancharte a diario y a tope de temperatura, yo miraría otra cosa.
Nuestra valoración: 8,5
Análisis detallado
Nueve temperaturas y una memoria que te ahorra pensar
Los nueve niveles van de 150 a 230 ºC en saltos cortos, y esa es la razón principal para elegirla. Si tu pelo es fino, está teñido o viene de una temporada mala, con 150 ºC te sobra para dejarlo recto sin freírlo, y eso no te lo da una plancha de temperatura fija a 180. Si lo tienes grueso o muy rizado, arriba hay margen de sobra.
De fábrica arranca en 180 ºC, y a partir de ahí guarda la última temperatura que hayas seleccionado, así que no tienes que reprogramarla cada mañana. Calienta en unos 15 segundos, que para un retoque antes de salir marca la diferencia entre usarla o dejarla en el cajón.
El valor se lee en la pantalla LCD del cuerpo y se sube o baja con los botones laterales, con un bloqueo que congela la temperatura para que no se te mueva al agarrarla, algo que se agradece si tienes el pelo largo y acabas sujetándola por cualquier sitio.
Las placas: largas, flotantes y sin tirones
Miden 11 x 2,5 cm, algo más largas de lo habitual en este precio, así que cada pasada abarca más mechón. En melena larga y abundante eso se traduce en bastantes recorridos menos y en menos calor acumulado sobre el mismo pelo.
Al ser flotantes, ceden cuando aprietas y el mechón no se queda pillado, así que no pega tirones como suele pasar en las planchas baratas. Sobre pelo seco y sin peinar, del que se levanta sin forma después de dormir, sale recto y con brillo en una sola pasada. Lo que no lleva es ionización, así que si tu pelo se encrespa a la mínima no cuentes con esa ayuda extra: el brillo sale del deslizamiento de la cerámica y de nada más.
El cuerpo es redondeado, de manera que puedes girarla para hacerte ondas sin que el canto te marque una raya en el mechón. Si buscas rizo cerrado de tenacilla, esta no es tu herramienta; para onda suelta cumple de sobra.
Calienta mucho, y la carcasa lo nota
Calienta por encima de lo que sugiere el número: a 180 ºC hace lo que otras planchas a 200, así que empieza bajo y sube solo si el mechón no te queda. Es un buen argumento para el pelo delicado, porque el mismo resultado te cuesta veinte grados menos.
Ese exceso se paga por fuera. A temperatura media puedes sujetarla por el cuerpo sin drama, pero a partir de 190 ºC la carcasa quema de verdad, y si necesitas pasar de 200 porque tienes el pelo afro o muy rizado, ten a mano un guante térmico antes de la primera pasada. No es un detalle menor, es la diferencia entre alisarte tranquila y acabar quemándote.
Peso, manejo y seguridad
Pesa 380 gramos y se maneja con una mano sin que se te canse el brazo en la nuca, que es donde se sufre. El rosa es exactamente el de las fotos y luce más de lo que cuesta, aunque los plásticos son sencillos y transmiten sensación de fragilidad.
En seguridad va mejor servida que casi cualquier plancha de su precio: apagado automático a los 60 minutos sin uso, bloqueo de temperatura y una palanca que cierra las placas para que no viaje abierta. El cable es giratorio y mide 3 metros, suficiente para moverte por el baño entero, pero es rígido y cuesta recogerlo; enróllalo flojo o acabarás forzándolo por la base, que es donde se parten estos cables.
Materiales y cuánto te va a durar
La cerámica parece un recubrimiento más que una placa maciza, y ahí está lo que decide si te compensa. Con una o dos sesiones por semana aguanta bien y tienes 5 años de garantía detrás. Con uso diario y temperaturas altas, ese recubrimiento se desgasta, y una placa pelada engancha el pelo y lo castiga justo cuando creías que estabas cuidándolo.
El plástico de la zona que calienta puede abombarse y formar una burbuja con apenas cuatro usos encima. No es lo habitual, pero pasa, y con una plancha eso no se negocia: fuera y a garantía, porque ahí dentro hay una resistencia. Remington tiene modelos que llevan más de veinte años funcionando, aunque esta gama no siempre llega tan lejos y dos años y adiós también es un desenlace posible. Guarda la factura desde el primer día, que con cinco años de cobertura tirarla a la basura sería regalar dinero.
El neceser térmico y llevártela de viaje
Viene con un neceser térmico a juego, de los accesorios que se usan de verdad y no acaban en un cajón: la plancha es compacta, la palanca de cierre evita que las placas se abran dentro y te la llevas de fin de semana sin buscarle funda. Eso sí, deja que se enfríe antes de meterla dentro. Y si la buscas para regalar, el conjunto en rosa con su neceser tiene bastante más presencia de lo que marca el precio.
Lo que suma y lo que resta
A favor:
- Nueve temperaturas de 150 a 230 ºC, con niveles bajos de verdad para pelo fino y castigado.
- Placas largas y flotantes: una pasada, sin tirones y con brillo.
- Memoria de la última temperatura y calentamiento en 15 segundos.
- Apagado automático, bloqueo de temperatura y cierre de placas.
- Cable de 3 metros y neceser térmico incluido.
- Ligera, 380 gramos, y cómoda de manejar con una mano.
En contra:
- La carcasa quema al pasar de 190 ºC: guante obligatorio si trabajas arriba.
- Plásticos sencillos y cerámica de recubrimiento, no pensada para uso intensivo diario.
- Durabilidad irregular, con averías que pueden aparecer muy pronto.
- Sin ionización antiencrespamiento.
- El cable es largo pero rígido y molesta al guardarlo.
A quién le va a encajar
Te va a cundir si tienes el pelo fino, teñido o castigado y necesitas bajar de los 180 ºC sin renunciar al alisado; si llevas melena larga y quieres recortar el tiempo frente al espejo; si vienes de una plancha de supermercado y quieres dar el salto sin pagar una de peluquería; y si la compartes en casa, porque el rango de temperaturas se adapta a pelos muy distintos.
Búscate otra cosa si te planchas a diario y a más de 200 ºC, porque ni el recubrimiento ni la carcasa están hechos para ese ritmo; si el encrespamiento es tu problema principal y quieres iones; o si necesitas una herramienta que aguante años de uso profesional sin fallarte.
Nuestra Valoración final
Por lo que cuesta no le puedes pedir materiales de gama alta, pero te da lo que de verdad alisa: nueve temperaturas de 150 a 230 ºC, placas flotantes largas que no tiran del pelo y un acabado liso y brillante en una pasada. Arranca a 180 ºC, recuerda tu temperatura y está lista en 15 segundos, así que la coges para un retoque sin pensártelo.
Sus dos peros están claros: la carcasa quema por encima de 190 ºC, con guante si subes ahí, y los plásticos no invitan a confiarles años de uso intensivo. Con una o dos sesiones por semana y la factura guardada por los cinco años de garantía, es de las planchas que mejor rinden en esta franja de precio.
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