Redactora, responsable de pruebas y calidad de contenidos. Diplomada en turismo por la Universidad de Sevilla (2002), técnico en PRL y con amplia experiencia laboral en el ámbito médico estético, el odontológico y la ergonomía. Especialista en consultoría y asesoría.
Homiee Pulsioxímetro de dedo
Su listado está apagado, y lo que lo hacía distinto era la funda de goma, no el sensor que lleva dentro.
Aspectos Positivos
-
Funda de goma contra la caída
-
Pantalla que se voltea sola
Aspectos Negativos
-
Barra de pulso sin cifra
-
La OLED se bebe las pilas
Índice de contenidos
Información adicional
| Apagado automático | ✔ |
|---|---|
| Apto para niños | ✔ (a partir de 12 años) |
| Alarma | ✔ |
| Accesorios | Funda de silicona, pilas, cordón para colgar y manual. |
| Bluetooth | ✔ |
| Tamaño | 8 x 5.69 x 7.7 cm |
| Peso | 20gr |
| Pilas | 2 AAA |
Resumen
Malas noticias si venías buscando el Homiee: está descatalogado. El anuncio no responde y no lo ha repuesto nadie, ni la marca ni terceros. Se mantiene analizado porque explica muy bien qué se paga de más en un clip de dedo, y porque su sustituto dentro de esta lista no es evidente.
El Homiee de un vistazo
Era, de toda la comparativa, el clip que mejor se defendía fuera de casa: pantalla OLED a color que aguanta la luz de la calle, giroscopio que la voltea sola según cómo tengas la mano, y una funda de silicona que amortigua el golpe cuando se escapa de los dedos.
La cifra sale en ocho segundos tras pulsar el botón, con una precisión declarada de ±2 % en saturación y ±3 pulsaciones, y el fabricante lo daba a partir de los doce años. Lleva alarma acústica y se apaga solo por inactividad.
Lo que le sobraba de pantalla se lo cobraba en pilas, y la OLED encendida a tope vacía el juego de dos AAA bastante antes que un panel corriente.
Nuestra valoración: 7,9
Análisis detallado
Una pantalla que se voltea sola y aguanta el sol
El giroscopio era su rasgo propio y sigue siendo raro en esta franja. Al colocarte tú mismo la pinza los números te quedan cabeza abajo, y la solución habitual pasa por ir dando toques al botón hasta encontrar la vista buena. El Homiee no pedía nada: detectaba la posición y giraba el contenido, de manera que se leía de pie, sentado o con el brazo estirado sin tocar nada.
El panel es OLED a color, con los números grandes en un tono y las letras en otro sobre negro, y por debajo una barra que late al ritmo del pulso y se vuelve irregular en cuanto la mano se mueve. Esa barra, eso sí, se quedaba en dibujo, porque el aparato no llegaba a poner una cifra a la fuerza de esa señal.
Ocho segundos, y la precisión que declaraba
Se enciende y mide con un botón único, sin menús ni secuencias que recordar, y entrega la lectura en unos ocho segundos con el dedo parado. La hoja del fabricante declaraba un margen de dos puntos en la saturación y de tres pulsaciones en la frecuencia, que es el margen habitual de los clips domésticos y no una marca especial de este modelo.
El propio fabricante lo situaba a partir de los doce años, así que como aparato familiar se quedaba corto: la pinza tiene medida de adulto y sobre un dedo infantil deja rendijas por los lados. Traía además alarma acústica, cosa que en su franja no abundaba, y apagado automático cuando el dedo lleva un rato fuera, de modo que no se quedaba encendido dentro del bolso gastando pilas.
La silicona, que era su verdadero argumento
La funda de goma que lo envolvía es lo que lo hacía distinto del resto. Un clip de pinza se cae, y se cae siempre desde la altura de la mano contra el suelo duro; la carcasa desnuda de esta gama salta por la bisagra o se raja por la tapa de las pilas al segundo golpe. Con la funda puesta el aparato rebotaba y seguía funcionando, y el cordón hacía el resto.
Los veinte gramos declarados lo dejaban entre los más ligeros de la comparativa, y funcionaba con dos pilas AAA corrientes. Esa ligereza tenía factura: la pantalla OLED a pleno brillo, que es lo que lo hacía legible al aire libre, se come el juego de pilas bastante antes que los paneles de segmentos de sus rivales.
Qué ocupa hoy su hueco
Por caja y por precio, quien recoge el testigo aquí es el Cocobear, que enumera lo mismo, estuche, cordón y pilas puestas, y una pantalla que también cambia de orientación, aunque a base de botón y no de giroscopio. Va con dos advertencias por delante. La primera, que puntúa por debajo porque cambia de número entre dos dedos vecinos, y esa es la razón de su nota. La segunda, que declara el mismo tramo de edad que este, a partir de los doce años.
Si lo que te llevaba al Homiee era fiarte del número y no la funda de goma, los dos aparatos de esta lista que han pasado por nuestras manos, el Medisana PM 100 y el Beurer PO 60 BT, están por encima en esa columna. Ninguno de los dos trae protección de silicona, así que el cordón deja de ser un accesorio y pasa a ser lo que evita el disgusto.
Qué Homiee estás mirando
El listado del que salió esta ficha declaraba también conexión Bluetooth, aunque el aparato se manejaba entero desde su único botón y todo lo que enseñaba cabía en su pantalla. Es el tipo de línea que aparece y desaparece de las descripciones de esta gama sin que cambie nada por dentro, y es justo lo que hay que verificar en el desglose antes de pagar cuando un clip se anuncia como conectado.
Ese detalle importa porque este mismo cuerpo se sigue vendiendo bajo otras marcas: la carcasa con funda de goma y pantalla giratoria es un diseño de catálogo, no una pieza exclusiva. Al buscar un sustituto, lo que separa a uno bueno de uno malo no es el nombre serigrafiado, sino tres cosas comprobables en la propia descripción: que declare el margen de medida, que diga a partir de qué edad está pensado y que enumere los accesorios uno a uno. El Homiee cumplía las tres, y por eso llegó hasta aquí.
Nuestra Valoración final
Un clip bien resuelto donde casi ninguno se molestaba: pantalla que se voltea sola, panel legible al sol, funda de goma contra el golpe y una hoja de características que decía lo que hacía y a partir de qué edad. El 7,9 lo ganó ahí, no en el sensor, que es el mismo tipo de sensor que llevan todos.
Ese 7,9 es ya una nota de archivo, porque el aparato salió del mercado. Sigue aquí porque explica bien qué se paga en esta gama, y porque todavía asoma alguna unidad de segunda mano bajo su nombre.
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