Redactora, responsable de pruebas y calidad de contenidos. Diplomada en turismo por la Universidad de Sevilla (2002), técnico en PRL y con amplia experiencia laboral en el ámbito médico estético, el odontológico y la ergonomía. Especialista en consultoría y asesoría.
Fari Pro Mini
Con 100 gramos y 18 cm te cabe en el bolso, y en 70 segundos ya la tienes lista para el flequillo.
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Ofertas
Ventajas
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Barata
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Muy pequeña y ligera
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Ideal para retoques
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Puedes hacer ondas y rizos
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Incluye neceser
Inconvenientes
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Cable no giratorio
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Solo una temperatura
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Materiales mejorables
Índice de contenidos
Información adicional
| Temperatura | 180ºC |
|---|---|
| Niveles de potencia | 1 |
| Material placas | Cerámica |
| Placas flotantes | Ninguna |
| Peso | 100gr. |
| Apagado automático | ❌ |
| Calentamiento | 70seg. |
| Iónica/anti-encrespamiento | ❌ |
| Tamaño placas | 1,27cm |
| Cable | 1,8m |
| Accesorios | Neceser |
Resumen
La Fari Pro Mini cuesta 20,99 euros, mide 18 cm y trabaja siempre a la misma temperatura, sin regulación. Con esas cartas hace muy bien una cosa concreta, y conviene saber cuál es antes de pagar.
La Fari Pro Mini de un vistazo
Una mini plancha muy ligera y manejable que cabe en el bolso con su neceser puesto. Calienta en unos 70 segundos, el tacto es suave y con el canto redondeado te marca ondas y rizos pequeños sin pelearte. No la compres para alisarte la melena entera ni para usarla a diario: trabaja siempre a 180ºC y no se apaga sola. Para flequillo, puntas y retoques de última hora te hace un gran apaño.
Nuestra valoración: 6,8
Análisis detallado
Cabe en el bolso, y ese es todo su argumento
Para ser la más barata de la comparativa, el diseño está por encima de lo que pide el precio, mejor incluso que el de modelos más caros. Mide 18 cm y pesa 100 gramos, así que la metes en el bolso del diario y te olvidas de que la llevas. Se elige en negro, morado o rojo, y si llevas flequillo o viajas mucho, es la que acabas metiendo en el neceser sin pensarlo.
Manejarla no tiene misterio porque solo hay un botón de encendido y apagado, sin pantalla y sin niveles. Trae doble voltaje, que es la razón de peso para llevarla fuera de Europa, y un cable de 1,8 m que no es giratorio: al cambiar de mano para hacerte el otro lado, se retuerce.
Placas de 1,27 cm: hay que apretarlas para que casen
Las placas llevan cerámica con turmalina, pero con un recubrimiento simple, lo lógico a este precio. Aguanta meses de uso sin dar señales, aunque no cuentes con que el revestimiento llegue entero dentro de unos años.
El detalle que se ve en cuanto la abres es que las placas no cierran alineadas del todo: quedan desplazadas una respecto a la otra si no las aprietas una contra la otra. Apretando firme casan, pero es un gesto que tienes que repetir en cada pasada, y de ahí la sensación de juguete que da al cogerla.
El ancho de 1,27 cm da algo más de placa que otras minis, pero sigue siendo poco pelo por pasada, y eso decide para qué sirve. Con pelo fino o corto va cómoda para retocar toda la cabeza, y por la forma redondeada del cuerpo te saca un rizo bastante marcado y más pequeño de lo habitual, que es un peinado distinto y con más volumen, no el rizo abierto de una plancha normal.
180ºC fijos: 70 segundos para calentar, 40 minutos para una melena
No se regula la temperatura, siempre 180ºC. Para retocar sin castigar el pelo es una cifra sensata, y calentar tarda unos 70 segundos, aceptable para lo que cuesta aunque haya modelos más rápidos. Enfría igual de rápido, que con una plancha de viaje importa tanto como lo otro.
El problema aparece cuando le pides más de lo que da. Alisar una media melena entera se va a unos 40 minutos porque cada mechón es diminuto, y si tu pelo es grueso, rebelde o muy rizado, 180ºC fijos no lo van a domar: pasarás varias veces por el mismo sitio y acabarás con el pelo peor que al empezar. No es que la plancha esté rota, es que no da para eso.
El botón de apagado queda pegado a la placa caliente
Este es el apartado que le baja la nota. No tiene apagado automático, así que apagarla es obligatorio, y el interruptor está justo al lado de la placa: para pulsarlo acercas el dedo a la zona ardiendo. Lo práctico es tirar directamente del enchufe y no buscar el botón hasta que se enfríe. Si vas a dejarla en un baño de hotel con prisa, tenlo presente.
La carcasa exterior también coge calor con usos largos. Por debajo de 20 minutos seguidos no molesta, pero en una sesión larga empieza a quemar en la mano. Con el guante puesto no es problema; sin él, hacerte la melena entera se hace incómodo.
Neceser, guante y pinza: el set vale más que la plancha
El neceser es de las cosas mejor resueltas del conjunto, con pinta de estuche de maquillaje y con sitio de sobra para meter también un cepillo, así que en la maleta ocupa un hueco y no dos. No es térmico y no lo dice en ninguna parte, o sea que deja enfriar la plancha antes de guardarla; al ser tan pequeña, enfría enseguida.
Dentro suelen viajar además un guante térmico, que aquí no es un adorno porque la carcasa se calienta, y una pinza para sujetar el resto del pelo mientras trabajas mechón a mechón. Con placas de este ancho vas a separar mucho, y esa pinza se usa más de lo que parece.
Negro, morado o rojo, y el pack que te toque
La plancha es la misma en los tres colores, no cambia ni la placa ni la temperatura, así que elige por gusto. Lo que sí cambia es el contenido de la caja: el neceser va siempre, mientras que el guante y la pinza entran unas veces dentro del set y otras aparecen anunciados como regalo. Si el guante te importa, y con esta carcasa te va a importar, mira la foto del lote concreto antes de darle a comprar en vez de fiarte del nombre.
Lo bueno, lo malo y para quién es
A favor: 100 gramos y 18 cm que caben en cualquier bolso, calienta en 70 segundos y enfría igual de rápido, doble voltaje para viajar fuera, cerámica con turmalina, canto redondeado que hace rizo pequeño y muy marcado, neceser con hueco para el cepillo, y un precio de 20,99 euros que perdona casi todo.
En contra: temperatura fija de 180ºC sin regulación, placas de 1,27 cm que hay que apretar para que cierren a ras, sin apagado automático y con el botón pegado a la placa caliente, carcasa que quema pasados 20 minutos, cable no giratorio y recubrimiento simple que no está pensado para durar años.
Cómprala si quieres el flequillo perfecto a media mañana, si tienes melena corta o pelo fino, si viajas a menudo y no piensas cargar con la plancha grande, o si buscas rizos pequeños que una plancha normal no te da. No la compres si tu único objetivo es alisarte toda la melena, si tienes el pelo grueso o muy rizado, si necesitas ajustar la temperatura, o si va a ser tu plancha de todos los días: para eso se te queda corta en potencia y en aguante.
Nuestra Valoración final
Es curioso, porque los acabados, el ancho de placa de 1,27 cm y esos 180ºC recuerdan inevitablemente a la GHD. Calidad de GHD no tiene ninguna, y su seguridad es lo más flojo del conjunto, pero por 20,99 euros resuelve el flequillo y el viaje mejor de lo que su precio deja adivinar. Pídele eso y te sorprenderá; pídele una melena entera y te dará la razón a la mala.
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