Redactora, responsable de pruebas y calidad de contenidos. Diplomada en turismo por la Universidad de Sevilla (2002), técnico en PRL y con amplia experiencia laboral en el ámbito médico estético, el odontológico y la ergonomía. Especialista en consultoría y asesoría.
Samsung Galaxy Watch7
El ECG más barato de la comparativa, con dos condiciones: solo se activa con un móvil Samsung y hay que cargarlo cada día.
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Precio verificado el 22 Sep 2026 en 1 tienda · rango 30 días: 125,56€–242,89€
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Aspectos Positivos
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Es el reloj con electrocardiograma más barato de la comparativa
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Wear OS completo, con pagos por NFC y GPS propio
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Una vez configurado, la toma es rápida
Aspectos Negativos
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El electrocardiograma solo se activa con un móvil Samsung
-
La batería no llega al día y medio
-
La función depende del país donde se compró la unidad
Índice de contenidos
Información adicional
| Autonomía | 40 h (30 h con pantalla activa) |
|---|---|
| Impermeable | ✔ (50 m) |
| Pagos NFC | ✔ |
| GPS | ✔ (propio) |
| Oxímetro | ✔ |
| Modos deportivos | Más de 90 |
| ECG compatible con | Solo móviles Samsung |
| Peso | 28,8 g |
| Resistencia al agua | 5 ATM (50 m) |
| Mapas offline | No, por aplicación |
Resumen
El Samsung Galaxy Watch7 de un vistazo
Es el reloj con electrocardiograma más barato de esta comparativa, y con diferencia. Hace lo que promete: registra el ECG, avisa de ritmo irregular, lleva pagos por NFC y GPS propio, y todo con Wear OS, que es un sistema al que no le falta nada.
Tiene dos condiciones que hay que leer antes de comprarlo, y ninguna aparece en el titular del anuncio. La primera: el electrocardiograma solo funciona con un móvil Samsung Galaxy, porque la app que lo activa se descarga de la tienda de Samsung. La segunda: la batería no llega al día y medio, y esa es su pega número uno.
Nuestra valoración: 7,0
Análisis detallado
El electrocardiograma, con la letra pequeña por delante
La toma va por la app Samsung Health Monitor, y ahí está el asunto: esa app no está en Google Play, se baja de la Galaxy Store, y la Galaxy Store solo existe en móviles Samsung. Traducido: con un Pixel, un Xiaomi o cualquier otro Android, el reloj se empareja y funciona como reloj, pero la función por la que está en esta categoría no se puede activar.
Hay una segunda letra pequeña que sorprende a más de uno: la app y el reloj tienen que haberse comprado en un país donde el servicio esté aprobado. En España lo está, así que comprándolo aquí no hay problema, pero una unidad traída de fuera puede quedarse sin la función.

Cumplidas las dos condiciones, funciona bien y la toma es rápida. Y no hay que confundirlo con la medición de tensión que también ofrece Samsung, que es otra función distinta, exige calibrarla con un tensiómetro de brazo y no está disponible en todas partes.
La batería, que es su punto flojo
Un día. Viniendo de un reloj que aguantaba dos semanas, cuesta de digerir. Con uso tranquilo puede estirarse a día y medio, y con la pantalla siempre encendida y algo de deporte se queda corto incluso para eso.
Es el peaje del formato: pantalla AMOLED grande, Wear OS completo y una caja que no es especialmente gruesa. El Withings de esta misma lista dura un mes, pero porque es otro tipo de reloj y renuncia a casi todo lo que hace este.
Lo que sí trae y no traen los otros
Pagos por NFC, GPS propio sin depender del móvil, y acceso a las aplicaciones de Wear OS, que es donde se nota que esto es un reloj completo y no un accesorio de salud. Para quien ya tiene un móvil Samsung, la integración es la más cómoda de toda la comparativa: se empareja solo y todo aparece en Samsung Health sin configurar nada.
El sensor de temperatura y el oxímetro están, y el registro de sueño es de los más detallados de esta lista, que es justo lo contrario de lo que pasa con el Withings.
Watch7, Watch8 y el Watch4 que también analizamos
Samsung ha sacado ya el Watch8, y quien busque específicamente más batería ese es el camino, porque la autonomía es justo lo que el fabricante ha intentado corregir ahí. El Watch7 se vende en 40 y 44 mm y en versión Bluetooth o con conectividad móvil; el electrocardiograma está en todas.
Y en esta misma comparativa está el Galaxy Watch4, tres generaciones anterior, que sigue a la venta y sigue haciendo el ECG con las mismas condiciones. Lo que los separa en precio ya no es tanto, y el 7 gana en pantalla, en sensores y en años de actualizaciones por delante.
Qué pasa con el registro una vez tomado
La toma termina y el trazo se guarda en Samsung Health Monitor, dentro del móvil. Desde ahí se puede exportar en PDF, que es la parte que de verdad sirve: un registro que se queda en la app y no se puede sacar no vale para enseñárselo a nadie.
El archivo sale con la fecha, la hora y el resultado que dio el aparato, y se comparte como cualquier otro fichero. Merece la pena hacer la prueba el primer día, antes de necesitarlo, porque la exportación está a dos o tres toques de distancia y no es evidente dónde.
Cuarenta horas, y lo dice Samsung
Es su límite y no admite discusión, porque la cifra la publica el fabricante: 300 miliamperios hora que dan hasta cuarenta horas con la pantalla siempre activa desactivada y hasta treinta con ella encendida. Ni un día y medio.
Los números lo confirman: del cien por cien al diez en dieciséis horas, con seis de ellas durmiendo y sin tocar el reloj. Es motivo suficiente para bajarle la nota, porque obliga a enchufarlo antes de completar dieciocho horas.
La consecuencia práctica pesa más de lo que parece: para medir el sueño el reloj tiene que pasar la noche puesto, así que hay que buscarle un hueco de carga durante el día. Es el planteamiento contrario al de los relojes deportivos, donde lo normal son días o semanas.
Y la avería de fondo: deja de cargar antes del año
Con carga diaria esta batería se degrada rápido y acaba sin admitir carga alrededor del año. Me consta en dos unidades de esta línea, la comprada en 2024 y la del modelo siguiente, y encaja con lo que pasa en varias marcas: baterías pequeñas, cargadas todos los días, que no llegan enteras al primer año.
Nuestra Valoración final
Si en casa hay un móvil Samsung, este es el reloj con electrocardiograma que más sentido tiene comprar de toda la lista: cuesta bastante menos que el Apple y que el Withings y no se deja nada importante por el camino, ni pagos, ni GPS, ni aplicaciones.
Si el móvil no es Samsung, este reloj no entra en la comparación, y no por un capricho de compatibilidad: la función que le da nombre a la categoría sencillamente no se activa. Y aun cumpliendo esa condición, hay que aceptar cargarlo todos los días. Quien no quiera eso tiene el Withings, que dura un mes y hace el ECG con cualquier móvil, aunque cuesta el doble y mide los pasos bastante peor.
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