Escrito por Sergio Robles
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Actualizado:
Este modelo ya no se vende. Lo dejamos publicado porque el análisis sigue sirviendo si lo tienes en casa o te lo encuentras de segunda mano, pero ya no se puede comprar nuevo. Hoy su sitio lo ocupa la Cecotec Bamba ToothCare 1100 Jet Liberty, que analizamos aparte.

Nicwell

El portátil con el depósito más grande que hemos analizado, 300 ml, frenado por un cuerpo que se calienta al cargarlo.

Valoración global
4,3
Depósito y autonomía
6,5
Presión y modos
5,5
Construcción y durabilidad
2,5

Ofertas

Aspectos Positivos

  • 300 ml de depósito para ser portátil

  • Cinco boquillas y apagado automático

Aspectos Negativos

  • Hay que mantener el botón pulsado

  • Vida útil corta

  • Se calienta al cargarlo

Información adicional

Capacidad de depósito300ml
Presión110 PSI
Boquillas5 boquillas + cable USB
Admite enjuague bucal❌
Tamaño23,6×12,7×8,1cm
Peso470gr

Resumen

El Nicwell de un vistazo

Un irrigador portátil de marca pequeña que jugaba su baza en el depósito: 300 ml, la capacidad más alta de todos los portátiles que hemos analizado y el doble de lo habitual en el formato. Con 110 PSI, cuatro modos y cinco boquillas, era una propuesta razonable para quien no quiere estar rellenando a mitad de la limpieza.

Dos cosas lo frenaban. La primera, el botón, que hay que mantener pulsado durante toda la sesión. La segunda, y es la que pesa: se calienta al cargarlo y las unidades no aguantaban lo que se les pide a un aparato de este precio.

Este modelo ya no se vende en ninguna de las tiendas que seguimos, así que la ficha se queda como referencia y abajo explicamos qué mirar hoy en su lugar.

Nuestra valoración: 4,3

Análisis detallado

Los 300 ml, que era su verdadero argumento

En un formato donde lo normal son 150 a 200 ml, este depósito de 300 cambia la sesión: donde otros portátiles obligan a volver al grifo dos o tres veces, aquí se termina de una tirada o, como mucho, con un rellenado. Es la diferencia entre un aparato que se usa a diario y uno que acaba en el cajón, y explica por qué esta ficha ha seguido recibiendo visitas mucho después de que el producto desapareciera.

irrigador portátil Nicwell con sus cinco boquillas de recambio

El depósito además se extrae del cuerpo, se rellena aparte y admite lavavajillas. Eso no es un detalle menor en un aparato que guarda agua estancada entre usos, y es justo lo que no hacen varios portátiles actuales, en los que el depósito va integrado y solo se enjuaga por dentro.

Presión moderada, y por qué eso no era un defecto

Sus 110 PSI quedan por debajo de los 140 del Synhope o de los 130 del Aquapik, y a primera vista parece un punto flojo. En la práctica es al revés en este formato: los portátiles con la presión más alta resultan incómodos desde el primer día. Con cuatro modos, entre ellos uno personalizado de ocho niveles, este aparato dejaba elegir con bastante finura dónde ponerse.

El caudal iba a 1.400 impulsos por minuto, una cifra alineada con lo que dan los portátiles de gama media. Ese número engaña un poco: lo que se nota en la boca es la combinación de presión y tipo de chorro, no el impulso suelto.

Cinco boquillas, incluidas las dos que suelen faltar

Traía tres boquillas estándar más una de ortodoncia y otra de lengua, todas con giro de 360 grados y encaje de clic. Es un juego generoso para el formato: en los portátiles actuales lo habitual es una o dos boquillas estándar y punto, y quien lleva brackets se queda sin la que le sirve. Que un aparato barato incluyera de serie la de ortodoncia era su segundo argumento.

El punto débil de esa ventaja era el de siempre en las marcas pequeñas: el recambio dependía de que ese vendedor siguiera en el mercado. Cuando el modelo desapareció, desaparecieron con él sus boquillas, que es exactamente el riesgo que explicamos en la guía de la categoría.

El botón que hay que sostener

El mango era ergonómico y antideslizante, con dos botones sencillos, uno de encendido y otro de modos. Pero el chorro solo sale mientras se mantiene pulsado, y ese detalle, que en una ficha técnica no aparece, condiciona la sesión entera: obliga a tener el dedo puesto todo el rato y a soltar cada vez que hay que cambiar de zona con la boca cerrada.

Los portátiles que fijan el funcionamiento con una pulsación se manejan bastante mejor, sobre todo si la limpieza se hace con la boca sobre el lavabo.

Lo que lo hundió: el calentamiento y la vida útil

Aquí está la razón de su nota. El cuerpo se calentaba durante la carga, y en un aparato sellado, con la batería no sustituible, eso se traduce en unidades que se rinden antes de tiempo. La batería anunciada daba hasta quince días con una carga de cuatro horas, y llevaba apagado automático a los dos minutos para no gastarla de más, pero la cifra de autonomía importa poco cuando el aparato no llega a los años.

Estaba declarado como IPX7, es decir resistente a la inmersión, con la salvedad de que la tapa del puerto de carga tenía que quedar bien cerrada. Ese sellado por tapa manual es siempre el eslabón flojo de la estanqueidad, y es una diferencia real frente a los portátiles cuyo cuerpo va sellado de fábrica.

Qué mirar hoy en su lugar

Si lo que te trajo aquí es el depósito grande, en el formato portátil actual la referencia es el Waterpik WP-560, que se queda algo por debajo en capacidad pero tiene detrás una marca con recambios en cualquier supermercado. Si buscabas un aparato barato con juego de boquillas completo, el COSLUS C20 y el Cecotec Bamba cubren ese hueco con más garantías de suministro.

Y si el motivo era la ortodoncia, merece la pena mirar un sobremesa: la boquilla específica existe en todas las marcas grandes, el depósito no obliga a rellenar y el aparato dura bastante más que un portátil de precio bajo.

4,3

Nuestra Valoración final

El Nicwell tenía una buena idea y una ejecución corta. El depósito de 300 ml y las cinco boquillas eran argumentos de verdad, sobre todo por lo que costaba, y por eso su ficha ha seguido teniendo visitas mucho después de dejar de venderse.

No sube de nota por lo que decide en esta categoría: un aparato que se calienta al cargar, con la batería sellada y sin recambios asegurados, es un aparato con fecha de caducidad. Aquí un portátil barato no se juzga por lo que hace la primera semana, sino por si sigue funcionando al segundo año, y ahí no llegaba.

Hoy no está a la venta en ninguna de las tiendas que seguimos. Arriba explicamos qué mirar en su lugar según qué te haya traído hasta aquí.

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