Redactora, responsable de pruebas y calidad de contenidos. Diplomada en turismo por la Universidad de Sevilla (2002), técnico en PRL y con amplia experiencia laboral en el ámbito médico estético, el odontológico y la ergonomía. Especialista en consultoría y asesoría.
Rowenta Ultimate Experience Inimitable
Con 160 ºC te deja el pelo lacio en una pasada, así que planchas menos veces y castigas menos la fibra.
Aspectos Positivos
-
Lacio en una pasada a 160 grados
-
Arranca en 120: apto para pelo quebradizo
-
Su peine no da tirones
Aspectos Negativos
-
La carcasa se calienta si la tienes rato a 180
-
Placas de 9 cm: despacio si tienes mucho pelo
Índice de contenidos
Información adicional
| Temperatura | 120-200ºC |
|---|---|
| Niveles de potencia | 5 |
| Material placas | Cerámica+PiedraMineral |
| Placas flotantes | 2 |
| Peso | 480gr. |
| Apagado automático | ✔ |
| Calentamiento | 25seg. |
| Iónica/anti-encrespamiento | ❌ |
| Tamaño placas | 9 x 2,5cm |
| Cable | 2,5m |
| Accesorios | Tapa protectora térmica |
Resumen
La Ultimate Experience juega en la gama alta de Rowenta sin irse a los precios de una GHD, ronda los 92 €, y su rasgo propio es un peine encajado dentro de una de las placas. Ese peine es justo lo que la separa de la versión básica, que es la misma plancha en otra caja.
La Rowenta Ultimate Experience de un vistazo
Lo que mejor hace es alisar sin subir la temperatura. En pelo fino u ondulado, con 160 ºC el mechón queda lacio en una pasada, y una melena media se plancha entera en unos 10 minutos. Como el liso aguanta dos o tres días, acabas enchufándola menos veces por semana, que es la forma real de cuidar el pelo con una plancha.
Si lo que quieres es liso tabla en pelo muy rizado o afro, esta no. Sus 200 ºC de tope se quedan cortos para esa fibra y las placas de 9 x 2,5 cm alargan mucho el proceso cuando tienes cantidad de pelo.
Y un detalle que no viene en la caja: pasado un cuarto de hora encendida a 180 ºC, el plástico exterior quema. Para alisar te da igual, porque la sujetas por el mango, pero al rizar tienes que agarrarla por fuera y la sesión se hace corta a la fuerza.
Nuestra valoración: 9,2
Análisis detallado
Cómo alisa: pasadas, tiempo y cuánto te dura
La virtud de esta Rowenta es que no necesita el nivel máximo para dejar el pelo liso. En melena fina u ondulada, el nivel de 160 ºC basta para que el mechón salga lacio en una sola pasada, y si tu pelo se encrespa, ese mismo nivel lo deja bajo control aunque vivas cerca del mar. Menos grados y menos pasadas significan menos calor acumulado sobre la fibra, y eso se ve en el acabado: queda suelto y brillante, no duro ni apelmazado.
En tiempos, cuenta unos 10 minutos para una melena media, y menos de media hora para la melena entera si tienes el pelo fino. Si la tuya es larga y con volumen, se alarga bastante, porque tendrás que ir por mechones finos. El liso aguanta dos o tres días sin repasos, así que en la práctica pasas de plancharte a diario a hacerlo dos o tres veces por semana.
Las placas: deslizan de lujo, pero se quedan justas de tamaño
Son de cerámica con revestimiento de piedra mineral, las dos flotantes y con los cantos redondeados. La combinación se nota en lo que importa: el pelo entra y sale sin engancharse, no hay tirones ni pelo roto, y el brillo que deja está por encima de lo que dan planchas de precio parecido.
El límite está en la superficie de trabajo, 9 x 2,5 cm. Si coges un mechón que desborda la placa, el pelo deja de deslizar y se engancha, así que con media melena hacia abajo estás obligada a trabajar en secciones finas. No es un defecto de fabricación, es geometría: esa placa está pensada para poca cantidad de pelo por pasada.
A cambio, los cantos redondeados te dejan ondular y rizar con la misma plancha. Girando la muñeca al final del mechón salen ondas definidas sin que el pelo se quede pillado en el borde.
El peine extraíble: cuándo suma y cuándo estorba
El peine va insertado en una de las placas y hace lo que promete: desenreda mientras alisas, así que te ahorras el cepillado previo mechón a mechón y el acabado sale más uniforme. Los peines de plancha suelen dar tirones y acabar en un cajón; este no, y por eso el sobreprecio tiene sentido si tu pelo se enreda con facilidad o lo tienes seco por tintes.
Para rizar, quítalo. Con el peine puesto, al girar la plancha el mechón se lía en las púas y el movimiento se vuelve incómodo si vas sin ayuda. Se quita y se pone en un momento, así que lo lógico es dejarlo puesto para alisar y sacarlo cuando quieras marcar puntas u ondas.
La pega práctica del peine viene al guardarla: la tapa protectora térmica no encaja con el peine montado. Tienes que retirar el peine con la plancha aún caliente, y ahí es fácil llevarte un susto si vas con prisa.
Diseño y manejo diario
Estéticamente es de las mejores de la marca, negro con apliques dorados en los laterales y un tacto suave. La caja está igual de cuidada por dentro, así que funciona bien como regalo sin tener que disimular nada.
El acierto de manejo son los botones, que están en la cara interior de la plancha. Suena a tontería hasta que recuerdas cuántas veces has cambiado la temperatura sin querer con el pulgar a mitad de mechón. Aquí, para tocarlos, tienes que abrir la plancha a propósito.
Pesa 480 g y se maneja sin que canse la muñeca, incluso encadenando secciones. El cable de 2,5 m es giratorio y bastante más grueso que el de otras planchas, lo cual impresiona al sacarla de la caja, pero en uso se mueve con soltura. Y lleva apagado automático a los 45 minutos, el seguro que agradeces el día que sales de casa con la duda.
Temperaturas: los 120 ºC son su mejor argumento
Tiene cinco niveles cerrados: 120, 140, 160, 180 y 200 ºC. El interesante es el primero, porque 120 ºC es de las temperaturas más bajas que vas a encontrar en una plancha y te permite dar un repaso a las puntas o al pelo de la cara sin freírlo. Si tienes el pelo muy fino, castigado por tintes o con problemas capilares, esa marcha baja es la que justifica pagar por ella. El sistema termocontrol acompaña repartiendo el calor por la placa, de modo que no hay puntos más calientes que otros.
El nivel activo se lee en los pilotos led del cuerpo, así que sabes de un vistazo en cuál estás sin contar pulsaciones.
Estar lista tarda 25 segundos, entre 20 y 30 en la práctica, tiempo suficiente para que quepa un retoque rápido antes de salir. Por arriba, en cambio, se acaba pronto: 200 ºC es el techo, y en cabello afro o muy grueso ese techo obliga a repetir pasadas por la misma zona.
Se calienta por fuera, y eso condiciona cómo la usas
Este es el punto que hay que decir claro. Trabajando a 180 ºC y con la plancha encendida un cuarto de hora seguido, la carcasa de plástico abrasa al tocarla. Alisando no lo sufres, porque la agarras por el mango y las pasadas son cortas. Rizando sí, porque para enrollar el mechón apoyas los dedos en el exterior del cuerpo, y llega un momento en que no puedes seguir. Con melena larga, que es justo cuando la sesión se alarga, el problema aparece antes.
Hay margen para esquivarlo: baja al nivel de 160 ºC, que en esta plancha ya alisa, haz las ondas al principio de la sesión mientras el cuerpo está templado, y aprovecha para apagarla entre tandas en lugar de dejarla encendida encima del tocador. Si tu plan era rizarte toda la melena a 200 ºC de una tacada, mejor mira otra.
El otro riesgo llega con el tiempo: con uso continuado puede perder fuelle y calentar menos que el primer día pasados unos meses. No es lo habitual en una Rowenta de esta gama, pero conviene que guardes el ticket y la garantía en lugar de tirarlos con la caja.
Dónde gana y dónde pierde
- A favor: alisado en una pasada en pelo fino u ondulado sin pasar de 160 ºC.
- A favor: el peine desenreda mientras alisa y no da tirones, algo raro en este accesorio.
- A favor: brillo y tacto suave gracias al revestimiento de piedra mineral.
- A favor: arranca en 120 ºC, la marcha corta que necesita el pelo castigado.
- A favor: botones interiores, cable de 2,5 m giratorio y apagado automático.
- En contra: la carcasa quema por fuera tras un rato a 180 ºC, y eso limita las sesiones de rizado.
- En contra: placas de 9 x 2,5 cm, cortas para melena larga o muy densa.
- En contra: 200 ºC de tope, insuficiente para pelo afro o muy grueso.
- En contra: la tapa protectora no encaja con el peine montado.
- En contra: pagas un extra respecto a la versión sin peine, siendo la misma plancha.
Antes de comprarla, mírate esto
Cómprala si tienes el pelo fino, seco o castigado por tintes y quieres alisarlo sin recurrir a temperaturas altas, o si tu melena se enreda y agradeces que el peine haga el trabajo de desenredar mientras planchas. También te encaja si sueles alternar liso y ondas, porque quitando el peine marca las ondas con facilidad.
Descártala si tienes pelo afro, muy rizado o muy grueso y buscas liso tabla duradero, porque te vas a pelear con el tope de temperatura y con el tamaño de las placas. Y piénsatelo si tu melena es larga y densa y sueles hacerte rizos: entre las secciones finas obligadas y el calor que coge la carcasa, la sesión se alarga más de lo que te apetece.
Con peine o versión básica: cuál de las dos comprar
La misma plancha se vende en dos presentaciones. La Ultimate Experience con peine extraíble es la que estás leyendo, y la versión básica comparte especificaciones al detalle, mismas placas, mismos cinco niveles, mismo calentamiento, y cambia solo la caja y el peine que falta. La básica cuesta casi la mitad, así que la pregunta es sencilla: si sueles quitar los peines de las planchas porque te dan tirones, ahórrate el extra y quédate con la básica. Si tu pelo se enreda de verdad, el peine de esta compensa la diferencia.
Dentro de la gama existe además una hermana con placas más anchas. Si tienes mucha cantidad de pelo, esa es la que te va a quitar minutos de encima, porque el cuello de botella de este modelo no es la potencia sino la superficie de la placa. El modelo del que hablamos aquí es el SF8230, el código que te sirve para no confundirte entre versiones cuando las veas juntas.
Nuestra Valoración final
Le doy un 9,2 porque acierta en lo difícil: dejar el pelo liso, brillante y suelto usando poca temperatura, que es la única manera de plancharse a menudo sin pagarlo. El peine que lleva insertado en la placa es de los pocos que no dan tirones, y los 120 ºC de arranque convierten esta plancha en una opción seria si tu melena está seca o quebradiza.
No es perfecta y sus dos límites son claros: la carcasa se calienta demasiado si la tienes encendida un buen rato a 180 ºC, cosa que solo notarás rizando, y unas placas de 9 x 2,5 cm que te obligan a ir despacio si tienes mucho pelo. Si tu melena es fina o media y buscas acabado de peluquería sin castigar la fibra, esta Rowenta está a la altura de lo que cuesta.
Valoraciones (0)
Índice de contenidos



Valoraciones
Borrar filtrosNo hay reviews aún