Análisis de aspectos técnicos de productos y redactor de contenidos. Licenciado en Radioelectrónica por la Universidad de Cádiz y aficionado a la tecnología y a todo lo que tenga que ver con la nutrición y el deporte.
Philips Bodygroom 7000
Al ras no llega de una pasada: cada zona hay que repasarla dos o tres veces.
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Ofertas
Precio verificado el 31 Jul 2026 en 2 tiendas · rango 30 días: 67,89€–89,99€
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Ventajas
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Muy buena calidad-precio
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Cabezal pivotante
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Cuchilla hipoalergénica y segura
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Carga rápida de 1 hora
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Recorta en 5 longitudes (3 – 11 mm)
Inconvenientes
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Necesita varias pasadas
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Apurado mejorable en pelo duro
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No puedes usarla mientras carga
Índice de contenidos
Información adicional
| Tipo de depilación | Eléctrica |
|---|---|
| AplicaciónZonas indicadas para la aplicación del tratamiento | Cara y cuerpo |
| Inalámbrica | ✔ |
| Autonomía | 80min |
| Tiempo de carga | 1h |
| Impermeable | ✔ |
| Luz Integrada | ❌ |
| Velocidades | 1 |
| Accesorios | Funda + cepillo limpieza |
Resumen
La Philips Bodygroom 7000 de un vistazo
Esta Philips tiene dos caras y cambias de una a otra girándola en la mano: el cabezal de afeitado, que pivota en cuatro direcciones y sigue las curvas de ingles, axilas y genitales, y el peine-guía integrado con cinco alturas, de 3 a 11 mm. No montas ni desmontas nada, y lo agradeces cuando tienes el vello largo y hay que rebajarlo antes de apurar.
Al ras no llega en una pasada: para dejar una zona limpia la repaso dos o tres veces, y con el vello duro alguna más. A cambio respeta bien la piel, incluso en la zona íntima, porque las cuchillas van redondeadas y no se clavan mientras no aprietes. Es impermeable y la batería da 80 minutos con una hora de carga.
Me parece una compra sensata si tienes bastante vello corporal y te depilas cada pocas semanas: la autonomía y el peine integrado ahorran tiempo de verdad. No esperes velocidad de apurado ni ajustes finos, porque no los tiene.
Análisis detallado
Frente a la serie 3000, la 7000 cambia justo lo que importa en el cuerpo: el cabezal deja de ser fijo y pasa a pivotar, atrapa más vello en cada pasada, sube a 80 minutos de autonomía y pasa de una longitud a cinco. En el pecho, la espalda o la ingle, donde el terreno no es plano, eso son menos repasos y menos pellizcos.
Diseño y manejo
Pese a llevar dos herramientas dentro, es delgada y se sujeta bien. El mango lleva una banda de goma que es la que la salva en la ducha: con las manos mojadas y jabón, el plástico solo se me iría al suelo. Y depilarse bajo el chorro es la mejor manera de bajar la irritación, así que ese detalle importa más de lo que parece.
Trabajar en la ducha tiene truco. El vello cortado se apelmaza entre las cuchillas y llega un momento en que el cabezal deja de morder aunque tú sigas pasándolo, y ahí es fácil pensar que la máquina ha perdido filo cuando lo único que pasa es que está llena de pelo. Cuando notes que una zona no avanza, sacude la máquina y pasa el cepillo que trae, no insistas con más presión. Para la espalda y los glúteos vas a necesitar un espejo sí o sí: no hay nada en la máquina que te avise de lo que te estás dejando.
Cabezal y apurado
El cabezal mide 4 cm de ancho, va en acero inoxidable y lleva las puntas redondeadas, que es lo que permite pasarlo por escroto, ingles o axilas sin llevarse un susto. Pivota en cuatro direcciones, así que apoya entero en las superficies curvas en lugar de tocar por un canto, y en piernas o pecho esa ventana ancha se traduce en la mitad de pasadas. Del pubis salgo sin la quemazón ni los granitos del día después que deja una cuchilla.
El apurado es otra cosa. Deja el vello muy corto, pero no al ras: para limpiar una zona hay que repasarla dos o tres veces cambiando el ángulo, y con vello grueso, el de pecho o el de piernas, súmale alguna más. Al llevar una sola velocidad no puedes compensar subiendo potencia, así que se va mejor despacio, tensando la piel con la mano libre y haciendo recorridos cortos a contrapelo.
Lo que no debes hacer es apretar. Si clavas el cabezal contra la piel buscando el ras, es justo cuando engancha y pellizca, sobre todo donde la piel está más suelta. La mano tiene que ir floja, dejando que el cabezal se incline solo, y con la piel mojada y algo de gel el tirón casi desaparece.
Peine integrado de cinco alturas
El peine-guía no es una pieza que se monte: va dentro del cuerpo de la máquina y aparece al darle la vuelta, así que no hay accesorio suelto que se pierda en un cajón. Tiene cinco longitudes, 3, 5, 7, 9 y 11 mm, y quitándolo recortas al cero, con lo que también sirve para perfilar la barba o repasar la cabeza.
Eso cambia la rutina más de lo que suena. Con 7 u 11 mm bajas de golpe el vello largo del pecho, giras la máquina y afeitas a continuación, sin buscar piezas ni cambiar cabezales a medio camino. Es lo que más me gusta de esta Philips y lo que justifica la diferencia de precio frente a las que traen los peines sueltos: cuando tienes mucho vello, el paso de rebajar es obligatorio, y hacerlo con dos aparatos es el doble de trabajo.
Funcionamiento y autonomía
Aparte de la doble función de depiladora y recortadora no hay más: una única velocidad, cero sensores, cero ajustes, cero aplicación. A mí eso no me molesta en un aparato de cuerpo, donde lo que quieres es que no se pare, pero cuenta con que compras una máquina básica en electrónica y con que la falta de apurado no se arregla subiendo potencia, porque no hay potencia que subir.
La batería da 80 minutos con una hora de carga completa, y es de lo mejor que tiene. Un repaso de cuerpo entero, con sus varias pasadas por zona, no me llega a los 20 minutos de máquina encendida, así que da para tres o cuatro sesiones sin acordarse del cargador. Un piloto se enciende cuando ha terminado de cargar.
Accesorios y limpieza
Completan el kit un cepillo de limpieza y una funda blanda, práctica para viajar aunque no proteja de un golpe. El cabezal de afeitado es sustituible: cuando pierda filo cambias la pieza y no la máquina.
El cepillo es el accesorio que más se usa, y no al final de la sesión, sino durante. Yo paro al cambiar de zona, doy dos golpes de cepillo sobre las láminas y sigo; con esa rutina la máquina corta suave todo el rato en vez de irse apagando a media faena. Al terminar, el cabezal debajo del grifo, sacudir y dejarlo secar abierto. Los restos de vello y jabón secos entre las láminas hacen que a las pocas semanas parezca que corta peor, y así acabas comprando un recambio para un cabezal que solo estaba sucio.
Nuestra Valoración final
La rutina que a mí me funciona: peine a 7 mm para rebajar lo largo, vuelta a la máquina, y afeitado en la ducha con la piel mojada, pasadas cortas y sin apretar, parando a cepillar las láminas cada vez que cambio de zona. Los 80 minutos dan para el cuerpo entero y aún sobra batería.
Por los cerca de 70 euros que cuesta, tiene sentido si tienes mucho vello corporal y te lo quitas o lo recortas cada pocas semanas: el peine integrado con cinco alturas, la batería y un cabezal que pasas por la zona íntima sin cortarte compensan de sobra. Te la desaconsejo en dos casos: si quieres piel lisa en una pasada, porque aquí se repasa dos o tres veces y con vello duro más, y si la buscas para la barba o el afeitado facial de diario, porque en la cara la ronda de repasos se hace interminable y acabas tirando de cuchilla igual.
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