Redactora, responsable de pruebas y calidad de contenidos. Diplomada en turismo por la Universidad de Sevilla (2002), técnico en PRL y con amplia experiencia laboral en el ámbito médico estético, el odontológico y la ergonomía. Especialista en consultoría y asesoría.
Crema hidratante de Maritime Natural
Era una hidratante que llevaba retinol, no al revés: el activo iba en el último lugar de la lista.
Aspectos Positivos
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Ciento veinte mililitros para cara y cuello
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Hidrata sin la sequedad típica del activo
Aspectos Negativos
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El retinol iba al final de la lista de ingredientes
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Cuesta extenderla, hay que calentarla
Índice de contenidos
Información adicional
| Ingred. Activos | Retinol, ácido hialurónico, vitaminas A, C y E, karité, aloe vera |
|---|---|
| Tipo de piel | Normal, seca, mixta y sensible |
| Tamaño de envase | 120 ml |
| Zona de acciónZonas indicadas para la aplicación del tratamiento | Noche |
| Protección Solar | No |
| Retinol declarado | 1 % anunciado |
| Tipo de envase | Tarro |
Resumen
La crema hidratante de Maritime Natural de un vistazo
Ya no está a la venta. Era la más voluminosa de toda la categoría, ciento veinte mililitros para cara, cuello y escote, con una fórmula centrada en hidratar: ácido hialurónico, manteca de karité, aloe vera, aceite de jojoba y glicerina alrededor de un 1 % de retinol anunciado.
Ese 1 % era, curiosamente, la cifra más baja de las que anunciaban las marcas estadounidenses de esta lista, y aun así queda por encima del tope que fija la norma europea.
Nuestra valoración: 5,5
Análisis detallado
Una hidratante que llevaba retinol, no al revés
El reparto de la fórmula lo dice todo: el peso está en los humectantes y los emolientes, y el activo va en un papel secundario. Es la crema de esta comparativa que menos se parece a un tratamiento y más a una crema de cuerpo aplicada en la cara, lo que encaja con que la marca propusiera usarla también en cuello y escote.

Como consecuencia, el efecto que se le puede atribuir con seguridad es el de confort: piel menos tirante, sin la sequedad que suele acompañar a los primeros días con vitamina A. Sobre líneas de expresión, patas de gallo o manchas oscuras, lo razonable era esperar poco, y esa era ya la conclusión de esta ficha antes de reescribirla.
El 1 %, medido contra la norma
La norma europea marca dos techos distintos para este activo según dónde se aplique: uno para la cara y otro, mucho más bajo, para el cuerpo. Una crema que se propone a la vez para cara, cuello y escote y anuncia un 1 % se sitúa por encima de los dos.
La explicación habitual es que la cifra corresponde a un complejo y no al activo puro. Lo que no cambia es la conclusión práctica: ese número no se puede comparar con el 0,15 % de la Vichy ni con el 0,3 % del sérum de SVR, aunque a primera vista parezca mucho mayor.
La textura era pastosa
Es el detalle concreto que ya recogía esta ficha y que vale la pena conservar, porque es de los que solo se saben con el bote delante: cuesta extenderla y pide un momento de calor entre los dedos para que corra bien. La contrapartida real es que precisamente por ser tan densa no reseca como otras cremas con vitamina A.
En piel grasa o mixta ese cuerpo sobra. En piel muy seca, y sobre todo en invierno, es lo que la hacía cómoda.
Un tarro grande es un mal envase para este activo
Ciento veinte mililitros son muchos meses de uso, y durante todos ellos el producto se abre al aire y se toca con los dedos. La vitamina A pierde actividad con la luz y el oxígeno, así que el final del bote no es equivalente al principio.
Los dos formatos que resuelven esto en esta comparativa son el airless del Skeyndor y el tarro rellenable con cápsula de la Olay. En los dos casos la fórmula está protegida hasta el último uso, que es donde un tarro abierto pierde la partida.
Qué mirar en su lugar
A quien la compraba por volumen y precio por mililitro, hoy el que más da de sí en esta categoría es el sérum de Satin Naturel, que llega a los cien mililitros, con la advertencia de que su marca no declara el porcentaje del activo.
Y para una hidratante suave con vitamina A que no irrite, la Olay Retinol 24 hace ese papel mejor: menos cantidad, sí, pero cada dosis sale de una cápsula cerrada y no de un tarro abierto al aire.
Qué había en su línea
Maritime Natural vendía esta crema en un único formato de 120 ml, con etiqueta vegana y orgánica, y la acompañaba de un sérum y un contorno de ojos con la misma estética. Ninguno de los tres se encuentra hoy en el catálogo español.
Es el patrón que se repite en las cuatro fichas retiradas de esta categoría: marcas que llegaron a través de vendedores externos y desaparecieron todas a la vez.
Dónde aparecía el retinol en la lista de ingredientes
Hay una forma de estimar la carga de un activo sin que la marca dé la cifra, y es mirar el orden de la lista. En cosmética, los ingredientes se declaran de mayor a menor cantidad hasta el uno por ciento, y por debajo de ese umbral pueden ir en cualquier orden. En esta crema el retinol aparecía después del agua, la glicerina, la manteca de karité y varios aceites vegetales.
Eso encaja con todo lo demás de esta ficha y con lo que decía la propia marca: es una hidratante generosa con una pizca de vitamina A, no un tratamiento. La lista de ingredientes cuenta esa historia mejor que el 1 % de la caja.
Nuestra Valoración final
Hacía bien lo que de verdad hacía, que era hidratar mucho y por mucho tiempo, y en piel seca en invierno era una compra sensata por lo que costaba.
Lo que no era, ni cuando estaba a la venta, es un tratamiento con el que contar para arrugas o manchas. Su porcentaje anunciado no encaja con la norma europea, su envase trabaja en contra del activo y su propia fórmula colocaba el retinol en el último lugar de la lista. Hoy, además, no se puede comprar.
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