Escrito por Sergio Robles
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Actualizado:

Panasonic ES-LV67-A803

Despeja la cara en menos de cinco minutos, en seco y sin un solo tirón.

Puntuación total
8
Potencia
8,4
Corte
7,8
Accesorios
7,9

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Evolución del precio — Panasonic ES-LV67-A803

Precio verificado el 15 Ago 2026 en 1 tienda · rango 30 días: 149,00€–169,00€

Ventajas

  • Corte rápido y sin tirones

  • Apurado alto en la mejilla

Inconvenientes

  • El cuello pide más pasadas

  • Lámina exterior cara y anual

  • Ruidosa, con zumbido de colmena

Información adicional

TipoLáminas
Autonomía45min
Tiempo de carga1h
Impermeable
Modo sensible
AccesoriosFunda + recortador + aceite + cepillo limpiador

Resumen

La Panasonic ES-LV67-A803 de un vistazo

Con esta máquina Panasonic se mete de lleno en el terreno de las Braun de gama alta: cabezal de cinco hojas que bascula en 16 direcciones, motor lineal de 14.000 oscilaciones por minuto y un sensor que va leyendo la densidad de la barba mientras cortas. Viene sin estación de limpieza, y no le hace falta.

Corta rápido y sin tirones, y ese es su terreno: cara despejada en menos de cinco minutos y sin rojeces. El apurado de una cuchilla no lo alcanza. Se le acerca mucho en mejilla y bigote, y se le escapa en el cuello, donde el pelo crece revuelto y toca volver a pasar por la misma zona.

La pega gorda no está en el corte, sino en el mantenimiento. La lámina exterior es un consumible anual, el juego de recambios se lleva más de la mitad de lo que costó la máquina, y el sensor que tanto se anuncia no se traduce en nada que puedas percibir mientras te afeitas.

Nuestra valoración: 8,0

Análisis detallado

Cinco hojas, y solo dos son de acabado

El cabezal es más ancho que la media de esta comparativa, y no por capricho: dentro caben cinco elementos con papeles distintos. En el centro, una cuchilla ranurada que atrapa y precorta el pelo largo. A cada lado, una lámina de arrastre que levanta el vello aplastado. Y en los extremos, dos láminas de acabado muy finas.

Esas dos últimas son las que dejan la piel lisa. Las otras tres preparan el pelo, así que al levantar el marco la sensación es de tener menos superficie de corte de la que promete la foto. El acero es japonés y el filo va a 30 grados. Multiplicado por las oscilaciones del motor salen 70.000 cortes por minuto.

Panasonic ES-LV67-A803.

El cabezal completo se mueve en 16 direcciones y llega bien a la mandíbula y al hueco bajo la nariz, que era la duda razonable con un bloque tan grande.

En seco va mejor que en mojado, y eso que es wet and dry

Admite espuma, gel y ducha, y se enjuaga bajo el grifo sin drama. Pero no se comporta igual de las dos maneras, y la diferencia es bastante bruta.

En seco, el pelo cortado se queda dentro del cabezal. Con la cara mojada no: sale por la lámina y se te reparte por la cara, así que acabas aclarándote a media faena solo para ver por dónde ibas. Con espuma pasa lo mismo con un agravante, que no ves lo que te estás dejando hasta que te enjuagas.

De ahí salen pasadas de más que en seco no harías. Y el jabón se paga luego: la limpieza deja de ser un enjuague y hay que dejarla abierta hasta que seque del todo, o coge olor. En la ducha, además, se afeita a ciegas y el resultado lo nota.

Panasonic ES-LV67-A803.

Seca y sin nada en la cara es cuando esta Panasonic se acerca de verdad a una maquinilla de cinco hojas, y sin la irritación que deja la cuchilla.

El cuello marca el límite

En mejilla y bigote el apurado está a un palmo de una cuchilla: pasas la mano y no raspa. En el cuello se cae. El pelo crece ahí en varias direcciones, la lámina no lo engancha a la primera y hay que insistir sobre la misma franja. Con piel propensa a foliculitis, esas pasadas de más salen caras: es la zona donde aparecen los cortes y los granos.

La barba de más de tres días tampoco es lo suyo: el pelo largo no entra limpio en la lámina y el afeitado se eterniza. La recortadora desplegable de la trasera lo deja corto de una pasada y entonces la cosa cambia. El interruptor de atrás tiene tres posiciones, cabezal libre, cabezal bloqueado y recortadora, y ninguna de las dos primeras arregla el cuello: los pelos que se le resisten se le resisten igual, des las pasadas que des y cambies la dirección que cambies.

Tampoco pide presión: apretarla contra la piel no apura más, marca y llega a hacer heridas. De ahí que los primeros afeitados salgan bastante peores que los de después, cuando ya se le ha cogido el aire.

El motor va siempre igual, y se oye

Panasonic declara que el sensor lee la densidad de la barba 220 veces por segundo y corrige la potencia del motor 14 veces cada segundo. Sobre el papel es la función estrella. Notarlo, no se nota: empuja y suena exactamente igual con la cara llena que con la cara ya despejada, y no se puede desconectar para comparar.

Lo que sí se nota es el ruido. No es el zumbido discreto de una rotativa, es un runrún grave y constante, más cerca de una colmena metida en el baño, del que se entera media casa a las seis de la mañana. Es un ruido uniforme y te acabas acostumbrando, pero está entre los más altos de la comparativa.

Pesa cerca de 200 gramos, se agarra gordo y va forrada en goma, así que con la mano mojada no se escurre.

Una hora de enchufe y una lámina al año

La batería de litio da 50 minutos de afeitado y se llena en una hora. Afeitándote a diario eso se queda en poco más de una semana por carga, bastante menos de lo que sugiere la cifra. La pantalla no afina: marca por tramos de veinte, de 100 a 20, y comparte hueco con el candado del bloqueo de viaje. Con tres minutos de enchufe sale un afeitado de urgencia. No hay base de carga, el cable va directo al cuerpo.

El mantenimiento es lo caro. La marca fija cambiar la lámina exterior una vez al año y las cuchillas interiores cada dos, y ese juego se come más de la mitad de lo que costó la máquina. Peor todavía: la lámina no siempre muere desafilada, se agujerea, y una malla con un boquete deja de raspar la barba para raspar la cara.

Panasonic ES-LV67-A803.

Limpiarla, en cambio, es de lo más simple del grupo. El marco se abre entero, el pelo sale bajo el grifo y, con el botón pulsado unos segundos, entra en modo vibración: veinte segundos y se apaga sola. En la caja van la funda de viaje, el cepillo y el bote de aceite.

Qué ES-LV67 te vas a encontrar hoy

La referencia larga es ES-LV67-A803, donde el A803 es el pack europeo en azul y negro sin estación de limpieza. La misma máquina en negro se vende como ES-LV67-K. También circula un pack idéntico que mete dentro un juego de lámina y cuchillas de recambio, que compensa si la idea es tenerla años.

Su gemela es la ES-LV97, el mismo aparato con estación de limpieza y secado. Y aquí hay una trampa: la ES-LV67 no admite esa estación comprada aparte, porque no lleva los contactos de carga en la base. Dentro de la Serie 800 existe además una ES-LV69 posterior. Todo lo de arriba vale para cualquier ES-LV67, cambie el color o el contenido de la caja.

8,0

Nuestra Valoración final

Si te afeitas a diario y lo que quieres es salir del baño en cinco minutos con la cara limpia y sin rojeces, esta Panasonic lo hace mejor que casi cualquier rotativa, y en seco mejor que en mojado. Si lo que buscas es el apurado de una cuchilla en el cuello, o silencio a primera hora, esta no es. La octava plaza se la gana el corte, rápido y sin tirones; lo que la frena es lo que hay que gastarse cada año en la lámina.

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