Análisis de aspectos técnicos de productos y redactor de contenidos. Licenciado en Radioelectrónica por la Universidad de Cádiz y aficionado a la tecnología y a todo lo que tenga que ver con la nutrición y el deporte.
Philips Multigroom serie 5000
Tarda unas 16 horas en cargar y no funciona enchufada, así que o la pones la noche antes o te quedas a medias.
Ofertas
Precio verificado el 21 Ago 2026 en 1 tienda · rango 30 días: 42,19€–42,19€
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Aspectos Positivos
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Cuchillas autoafilables que no arrastran
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Contornos perfilados con precisión
Aspectos Negativos
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Dieciséis horas de carga sin aviso
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Solo uno de sus cabezales es ajustable
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No es sumergible
Índice de contenidos
Información adicional
| Longitudes de corte | 6 (0,3-9mm) |
|---|---|
| Impermeable | ❌ |
| Autonomía | 80min |
| Tiempo de carga | 16h |
| Peso | 380gr. |
| Accesorios | 9 cabezales para barba, nariz, orejas y precisión |
Resumen
Philips Multigroom MG5720/15 de un vistazo
Sirve para repasar una barba de dos o tres días un par de veces por semana, y ahí cumple de sobra. Para quitarte la barba entera o rebajarte la cabeza en casa, no: se queda corta y encima cara. Todo lo demás sale de dos datos que conviven en la misma máquina, unas cuchillas autoafilables que mantienen el corte fino cuando otras de su precio ya arrastran, y unas 16 horas de carga, una cifra de hace veinte años.
Análisis detallado
Dónde está el techo: 0,5 mm
El cabezal principal monta cuchillas dobles de acero inoxidable autoafilables, y eso se traduce en dos cosas concretas. La primera, que sobre barba de dos o tres días el corte sale parejo en una o dos pasadas, sin ese tirón que da la sensación de que el aparato está arrancando pelo en lugar de cortarlo. La segunda, y la que importa a medio plazo, es que la precisión no se desploma con el uso: la Braun MGK 3342, hermana de la serie 3 que también reseño aquí, va perdiendo filo con los meses, y este cabezal no va por ese camino. Es la razón principal para pagar la diferencia frente a un modelo de gama baja.
El apurado, en cambio, tiene un techo muy claro. Sin ningún peine puesto, el corte mínimo son 0,5 mm. Es la longitud que deja tanto el cabezal metálico grande como el recortador de precisión, así que con esta máquina no bajas de ahí por mucho que cambies de accesorio. El peine más corto del kit empieza en 1 mm, de modo que el rapado al ras solo lo consigues quitando el peine. Y para dejar toda la zona igualada a esa altura hay que insistir y repasar: a 0,5 mm sigues viendo la barba. Con la barba larga tampoco basta con pasar una vez: en las zonas más densas hacen falta varias pasadas hasta que la altura queda pareja.
De ahí salen los dos primeros descartes. Si tu rutina termina con la cara lisa, necesitarías una afeitadora aparte y entonces el pack de nueve piezas pierde el sentido. Y con barba muy espesa o muy larga tampoco la elegiría: el cabezal es pequeño, hay que repasar varias veces la misma zona y un arreglo de cinco minutos se alarga bastante, cuando una recortadora de cabezal ancho lo hace de una pasada.
Nueve cabezales y solo uno ajustable
En la caja entran nueve piezas, y merece la pena mirar de qué tipo son antes de dejarse impresionar por el número:
- 2 peines-guía para barba corta: 1 y 2 mm
- Peine-guía ajustable para barba media: 3 a 7 mm
- 3 peines-guía para el pelo: 9, 12 y 16 mm
- Recortador de nariz y orejas
- Cabezal de precisión
De todo ese conjunto, el que vas a montar casi siempre es el ajustable de 3 a 7 mm, el único que permite cambiar de altura sin cambiar de pieza. Los demás son peines fijos, o sea que cada cambio de longitud significa desmontar y montar. Me parece poco para una serie 5000: un segundo peine ajustable para la cabeza habría cambiado bastante el uso diario, porque entre 9, 12 y 16 mm hay saltos enormes y no existe nada intermedio. Por eso, si la idea era cortarte el pelo entero en casa, descártala: con un cabezal pequeño y esos saltos, rebajar una cabeza con mucha cantidad de pelo se hace eterno y queda irregular. Para la nuca, las patillas y los detalles va perfecta; para la cabeza completa es un apaño.
Lo que sí está bien resuelto es que los peines van en colores distintos según la zona, barba o cabeza. A medio arreglo, con media cabeza hecha, nadie se para a mirar milímetros: coges el color que toca y sigues, y ese detalle Braun no suele cuidarlo. Los cabezales se quitan y se ponen sin pelearse con ellos, y la base metálica también se desmonta, que es lo que hace falta cuando queda pelo prensado dentro del peine.
80 minutos de autonomía y una carga de 16 horas
La batería da 80 minutos de motor, que para un repaso de cinco minutos dos veces por semana significa más de un mes sin acercarse al cargador. Hasta ahí, bien.
El problema es la otra mitad del asunto. Una carga completa pide unas 16 horas, así que esto se enchufa la noche antes o directamente se deja puesto el fin de semana. No lleva batería de litio y se nota exactamente ahí. Peor todavía: no funciona conectada a la corriente, de modo que si se queda seca con media barba hecha no hay arreglo rápido, tocaría esperar. Y no hay indicador de carga de ningún tipo, ni un aviso mientras carga ni cuando termina, con lo cual nunca sabes si le falta mucho o nada. Tampoco trae base de carga. Por dinero parecido hay recortadoras que cargan en bastante menos y avisan del nivel de batería. Ese paquete, dieciséis horas, ningún aviso y sin poder trabajar con el cable puesto, es lo que más lastra el veredicto. No es una pega de ficha técnica: es lo que decide si la máquina te acompaña o te deja a medias, y por eso pesa más que cualquier acierto del cabezal. Y si eres de los que se acuerda del aparato cinco minutos antes de salir de casa, ese mismo paquete te va a dejar tirado más de una vez.
El botón hay que deslizarlo
Pesa 350 g y tiene un cuerpo de tamaño medio, ni el mini de viaje ni un ladrillo. Va revestida de goma por delante y por detrás, no solo por un lado, y eso se traduce en que no se escurre al girar la muñeca con la mano húmeda para perfilar el cuello. Es de lo mejor que tiene, y es lo que suele fallar en los modelos equivalentes de Braun.
El botón no me convence. En lugar de pulsar para encender y apagar, hay que deslizarlo, y con la mano mojada y el aparato en una posición incómoda cuesta encontrarlo y moverlo, hay que recolocar el agarre para conseguirlo. Es un gesto de más en un aparato que precisamente se usa con las manos ocupadas.
Con el agua hay un matiz importante: el aparato no es sumergible ni se puede usar en la ducha, pero las cuchillas y los peines aguantan el grifo. Lo correcto es quitar el cabezal, aclararlo, sacudirlo y secar bien la base antes de volver a montarlo, nunca meter el cuerpo entero bajo el chorro. Con esa rutina la limpieza se despacha en nada.
Serie 3000 o serie 5000
Philips ordena sus multigroom por series, y lo que cambia de la 3000 a la 5000 es la cuchilla, no los accesorios. La 3000 corta bien los primeros meses y va perdiendo filo, mientras que la 5000 monta las autoafilables, mantiene el recortado fino y aguanta más. Si dudas entre las dos y la vas a usar durante años, la diferencia de precio se recupera sola. Y por encima queda la serie 7000, un puesto más arriba: baja el mínimo, dobla la autonomía y carga en ocho horas en lugar de dieciséis, que es exactamente el defecto que aquí más pesa.
Lo que no cambia por muchas piezas que sume la caja es lo que el aparato sabe hacer: recorta y perfila muy bien, pero no apura al ras. Así que antes de subir de referencia por unos euros más, cuenta cuántos cabezales vas a montar realmente, porque de los nueve de este pack unos cuantos se van a quedar en el cajón.
Para el cuerpo se queda corta, y vale la pena entender por qué. Esta es la versión 9 en 1 de cara y cabello: en la caja entran el cortador metálico, el recortador de precisión, el cabezal de nariz y orejas y seis peines, 1 mm, 2 mm, ajustable de 3 a 7 mm, 9 mm, 12 mm y 16 mm. Ninguno es el peine corporal verde, y el manual de Philips indica usar siempre un peine de cuerpo al recortar zonas sensibles, de modo que ahí te quedas con el cortador a ras de piel o con peines diseñados para barba y cuero cabelludo. Si el objetivo es el cuerpo, la referencia que buscas es la MG5720/90, que Philips titula 10 en 1 de cara, cabello y cuerpo e incorpora el peine corporal de 3 mm, o directamente la MG5730, que suma también cabezal de afeitado de precisión. Y si ves una MG5720 anunciada como apta para el cuerpo, comprueba el sufijo: parte del texto promocional de la gama menciona el vello corporal aunque la referencia concreta no traiga el accesorio.
MG5720 o MG5951: cuál te llega hoy
Este análisis es del MG5720/15, el 9 en 1. Bajo este enlace Amazon vende hoy el MG5951/15, el 11 en 1 de la misma serie 5000: mismo planteamiento de máquina y dos accesorios más en la caja. Philips lleva años renumerando esta serie sin cambiarle el fondo, así que lo que se cuenta aquí sobre el corte y el manejo sigue sirviendo.
Lo que sí hay que mirar en la caja concreta que llegue es la carga. Las dieciséis horas son un dato del 5720, y es justo el punto que la marca ha ido tocando en las revisiones posteriores de la serie.
Nuestra Valoración final
Dos datos deciden esta compra y tiran en direcciones opuestas: unas cuchillas autoafilables que siguen cortando fino cuando las de su precio ya arrastran, y dieciséis horas de carga sin ningún aviso. Si repasas barba corta dos veces por semana, pesa más el primero y la máquina sale rentable. Si te arreglas con prisa por las mañanas, pesa más el segundo, y por dinero parecido hay opciones que cargan en una noche.
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