Redactora, responsable de pruebas y calidad de contenidos. Diplomada en turismo por la Universidad de Sevilla (2002), técnico en PRL y con amplia experiencia laboral en el ámbito médico estético, el odontológico y la ergonomía. Especialista en consultoría y asesoría.
Duomishu
La única bota de presoterapia de la lista con calor sobre la rodilla, y sin un cable que buscar.
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Ventajas
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Inalámbrica
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Calor en las rodillas
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Adaptable a distintos tamaños de piernas
Inconvenientes
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No es fácil de colocar
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No se puede utilizar en el abdomen ni en los brazos
Índice de contenidos
Información adicional
| Niveles de intensidad | 3 |
|---|---|
| Temporizador | 20 minutos |
| Programas | 6 |
| Zonas de tratamiento | Pantorrillas, pies, muslos. |
| Bolsa de transporte | ❌ |
Resumen
La Duomishu de un vistazo
Es la única bota de esta comparativa con una resistencia justo sobre la rodilla, con tres temperaturas a elegir, y encima no pide enchufe: la corriente sale de una batería que se recarga por USB. Lo paga en rigidez, porque la pernera es una pieza única que no se despieza, así que ni abdomen ni brazos.
Nuestra valoración: 8,2
Análisis detallado
Calor justo donde las demás no llevan nada
En el resto de las botas de aire que hemos mirado, la rodilla es un tramo de paso: la funda cruza por encima y ahí dentro no hay nada, ni cámara ni resistencia. La Duomishu sí pone algo en ese punto, una zona que calienta a 35, 45 o 55 grados. No es un accesorio añadido, va integrado en la pernera y se enciende desde la centralita, junto al resto de los ajustes.
Los tres escalones se distinguen sin esfuerzo: el primero es tibio y el de 55 grados es calor de verdad, del que en agosto sobra. Va independiente del masaje, así que se puede tener aire sin calor, calor sin aire, o las dos cosas.
Los kilopascales, y por qué el pie recibe más que el muslo
Es una de las pocas de la categoría que da los números, y además los da por zonas. Al pie le manda 30, 36 o 38 kPa según el nivel; a la pantorrilla y al muslo, 22, 24 o 30 kPa. El desnivel es intencionado y se percibe al primer ciclo: el empeine aprieta con bastante más determinación que la parte de arriba. Justo al revés que en el Venen Engel 4, donde la fuerza se concentra en el muslo y abajo se queda escasa.
Los seis modos cambian el orden y el ritmo con que se van llenando las cámaras, y se cruzan con las tres intensidades y las tres temperaturas. Sobre el papel salen decenas de combinaciones, pero entre dos modos contiguos la diferencia es pequeña, así que se fija uno y no se vuelve a tocar.
Sin buscar enchufe, que es lo segundo que la separa del resto
No hay cable a la pared ni manguera cruzando el salón desde una caja de cinco kilos. Los mandos y la pantalla van en el propio conjunto y la energía sale de una batería que se recarga por USB en tres o cuatro horas. La autonomía declarada va de 40 a 90 minutos, y ese margen tan ancho es la distancia entre pedirle solo aire flojo y pedirle aire, intensidad alta y 55 grados a la vez.
Lo que se gana es poder andar por casa con las botas puestas, o usarlas donde no hay enchufe, el asiento de un coche incluido. Con los equipos de centralita de esta lista eso ni se plantea.
Cerrar los velcros tiene un orden
La pernera envuelve desde el empeine hasta media pierna en una sola pieza, y esa es su peor maniobra. Hay que meter la pierna, extender la venda y cerrar los velcros por tramos sin mover los de abajo. El orden no da igual: si se ajusta primero el muslo, al doblar la rodilla para llegar al empeine el cierre de arriba se suelta y hay que empezar otra vez. Subiendo desde el pie no pasa.
Comparada con una bota corta como la del Beurer, que se pone en un minuto, esta es lenta cada vez. Y no mejora con la costumbre, porque lo que la hace lenta es la longitud de la venda.
Una pieza que no se despieza
Este es el motivo real de que no suba más de nota. La bota no se separa en módulos, así que el muslo no se puede usar suelto. La RENPHO de cuatro cámaras, que cuesta una fracción de esto, permite desabrochar las dos fundas del muslo y unirlas como faja de abdomen. Aquí no hay accesorio abdominal ni cabe ese apaño. Son piernas, y hasta ahí llega.
Compite entonces en desventaja con los equipos de traje completo de la lista, que traen perneras, brazales y faja por precios que se solapan con este. Pagan esa versatilidad con centralita, tubos y montaje cada vez, pero la traen.
Contornos de 36, 55,5 y 75,5 centímetros
En tallaje es la más holgada de las que hemos medido en presoterapia. Las vendas se extienden con velcro hasta 36 cm en el pie, 55,5 cm en la pantorrilla y 75,5 cm en el muslo. El tercer número es el que marca la diferencia, porque el muslo es el tramo que se queda corto una y otra vez en esta categoría, y aquí sobra sitio sin extensores, que además no hay.
Por abajo tampoco se queda grande: el velcro cierra a lo largo de toda la venda y no hay un mínimo por debajo del cual deje de agarrar. Dos piernas de contorno muy distinto usan la misma bota sin tocar nada más.
El forro de dentro y los 57 a 69 decibelios
El tejido interior es transpirable y lleva tratamiento antibacteriano, y se nota que no es el plástico liso de las botas más baratas.
El ruido está medido entre 57 y 69 dB según la intensidad. Abajo de ese rango convive con la televisión encendida; arriba se oye por encima. Es el zumbido de una bomba de aire subiendo y bajando con cada ciclo, y aquí no lo evita ninguna. La pantalla, a cambio, es más grande de lo habitual y muestra a la vez el modo, la intensidad, la temperatura y el tiempo que queda.
Nuestra Valoración final
El 8,2 se sostiene sobre dos cosas que no reúne ninguna otra bota de la lista: calor sobre la rodilla y funcionamiento sin cable. Súmale que declara la presión por zonas, que reparte más fuerza abajo que arriba, y que en contorno de muslo es la más generosa que hemos medido.
Lo que le impide subir es que sea una sola pieza: una zona única, ninguna forma de aprovechar la funda del muslo en otro sitio, y una colocación que hay que rehacer entera cada sesión. Frente a unas botas de cuatro cámaras con mando por cable, que cuestan mucho menos y se ponen en un minuto, esta se justifica si lo que se quiere es el calor en la rodilla y no depender del enchufe.
Hoy ya no se encuentra a la venta, y con ella desaparece la única con resistencia en la rodilla. Lo que más se le parece es la RENPHO de cuatro cámaras: mismo recorrido de pierna menos ese tramo, y con cable.
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