Redactora, responsable de pruebas y calidad de contenidos. Diplomada en turismo por la Universidad de Sevilla (2002), técnico en PRL y con amplia experiencia laboral en el ámbito médico estético, el odontológico y la ergonomía. Especialista en consultoría y asesoría.
Rowenta Easy Touch EP1110
Barata, con cable y con las pinzas siempre al aire: vale para retoques de vello fino, no para más.
Ofertas
Precio verificado el 7 Oct 2026 en 1 tienda · rango 30 días: 26,58€–38,20€
Aún no hay datos de histórico para este producto.
Aspectos Positivos
-
Arranca de raíz y agarra hasta el pelo corto
-
Pequeña y muy ligera
Aspectos Negativos
-
Solo funciona enchufada, no lleva batería
-
El cabezal es fijo y no hay recambio
-
Sin capuchón de zonas pequeñas: pellizca
Índice de contenidos
Información adicional
| Tipo de depilación | De pinzas |
|---|---|
| Zona de acciónZonas indicadas para la aplicación del tratamiento | Piernas y brazos |
| Inalámbrica | ❌ |
| Impermeable | ❌ |
| Luz Integrada | ❌ |
| Pinzas cabezal principal | 24 |
| Velocidades | 2 |
| Sensor de presión | ❌ |
| Accesorios | Cepillo de limpieza |
Resumen
La Rowenta Easy Touch EP1110 de un vistazo
Una depiladora de pinzas reducida a lo mínimo: motor de red, veinticuatro pinzas, dos velocidades y un cepillo. Con vello fino engancha a la primera y con vello grueso se convierte en un ejercicio de pasadas repetidas. Su pega grande no es la potencia, es que el cabezal ancho va siempre entero al descubierto, sin capuchón que reduzca la banda de pinzas: agarra piel con la misma facilidad que vello.
Nuestra valoración: 7,6
Análisis detallado
En las fotos del anuncio va sin cable, y va con cable
Antes de pagar: funciona solo enchufada a la red. No lleva batería ni pilas, y en las fotos del anuncio aparece suelta, sin nada colgando, así que el cable se descubre al abrir la caja. La alimentación está dicha en las especificaciones, pero la foto manda más que la letra pequeña.

Veinticuatro pinzas de ancho y nada que las tape
El cabezal monta veinticuatro pinzas de acero inoxidable y es ancho para el tamaño del cuerpo, con ventaja en espinilla y antebrazo: barre más superficie por pasada que las de veinte pinzas de su precio. Y agarra vello de medio milímetro, pelo que a simple vista casi no está.

Vello fino a la primera, vello grueso a base de pasadas
Con vello fino, claro o poco poblado, cumple sin drama y a un ritmo razonable. Con vello grueso cambia el guion: no lo suelta limpio, deja pelo detrás y obliga a volver sobre lo mismo, hasta convertir una sola zona en decenas de pasadas. De ahí sale su papel real, el de máquina de retoque y de apuro. Para dos piernas enteras cada semana no da, y no por falta de motor, sino porque el pelo que va dejando alarga la sesión hasta el hartazgo. Como apoyo entre citas de láser o de cera es exactamente lo que hace falta.
Suena como un tractor de bolsillo
El ruido es lo primero al encenderla, un zumbido de motor sin aislar que tampoco baja en la velocidad corta. Es ruidosa para lo pequeña que es, sin salirse de lo normal en pinzas baratas.
La contrapartida de ir enchufada existe: el tirón del motor es el mismo en el minuto uno que en el veinte, sin el bajón de las de batería cuando la carga va justa. Las dos velocidades se eligen con una rueda en vez del interruptor deslizante habitual, más lenta de accionar con la mano ocupada y más difícil de mover sin querer.
El cabezal no se saca, y Rowenta no vende otro
El cabezal va fijo al cuerpo. No se desmonta, así que la limpieza se queda en pasar el cepillo de la caja para sacar los pelos de entre las pinzas, sin aclarar la pieza bajo el grifo.
Lo de detrás importa más. En la tienda oficial de Rowenta esta máquina tiene exactamente dos recambios: el cepillo, que ronda los cuatro euros, y la alimentación con su cable, que ronda los doce. No hay cabezal de repuesto porque no se puede cambiar: cuando las pinzas dejen de agarrar, la máquina se acaba. La Skin Respect de la misma casa conserva diez recambios, cabezal completo incluido. Y una cuenta incómoda: el cable de repuesto cuesta más de la mitad que la depiladora nueva.
Dos meses o quince años, sin término medio
La duración es una lotería, y me consta que se dan los dos extremos: unidades muertas a los dos meses y alguna que ha aguantado quince años, hasta el punto de que quien la gastó volvió a buscar el mismo modelo y le costó encontrarlo. El plástico no invita a confiar: ligero, hueco y con una primera impresión de juguete al sacarla de la caja. Tampoco trae funda, que en un aparato con las pinzas al aire y vocación de neceser se echa en falta.
Tres referencias que son la misma máquina: F0, F1 y EP1115
Rowenta mantiene tres referencias de la Easy Touch y son el mismo aparato. La EP1110F0, rosa pastel y blanco, es la que se vende en tienda y la única con ese color. La EP1110F1 comparte descripción palabra por palabra, ronda los veinte euros con precio recomendado de treinta, y está agotada en la tienda de Rowenta. La EP1115F0 es la tercera, misma tecnología y, dato revelador, los mismos dos recambios.
Ninguna cambia lo que decide la compra: veinticuatro pinzas, medio milímetro, dos velocidades, masaje y cabezal fijo. Se elige por precio y por stock, no por versión. El escalón de verdad está fuera de la familia, en la Aquasoft Wet&Dry (EP4920F0 y EP4930F0), que va sin cable, entra en la ducha y trae accesorios para zonas pequeñas: eso compensa a quien quiera trabajar axila o ingle, o depilarse lejos de un enchufe.
Nuestra Valoración final
Lo que sujeta la nota en el 7,6 es el cabezal fijo sin recambio posible, junto a la falta de cualquier accesorio que reduzca la banda de pinzas.
Encaja como segunda máquina, la de retoques y viaje, siempre que haya un enchufe cerca y el vello a quitar sea fino y poco. No encaja como depiladora única para sesiones largas de pierna, ni para zonas pequeñas, porque no hay nada en esta caja pensado para eso.
Valoraciones (0)
Índice de contenidos

Valoraciones
Borrar filtrosNo hay reviews aún